Profesiones para valientes

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“Mami, cuando sea grande quiero ser doctor.” Puedo apostar que la mayoría de nosotros protagonizó este momento, pero el reto resulta tan grande que son pocos los que se atreven a enfrentarlo cuando llega el momento indicado.

Ser médico es tan retador, intenso y sacrificado. O al menos eso he visto, tengo varios cerca. Y el tres de diciembre fue el día en el que se celebra a esta singular y desinteresada profesión, cuando se hace por vocación claro. ¿Y cómo estaba siendo celebrado en nuestro país? Pues con un sistema de salud completamente colapsado. Sin medicamentos, implementos o asistencia digna para la población. Con equipos de médicos frustrados por no poder cumplir su promesa de velar por el bienestar de la salud de sus pacientes por la deficiencia del Estado. Y lo peor es que lejos de dar seña de mejorar es casi seguro que el próximo año el presupuesto asignado a este rubro, de una importancia obvia, no podrá cubrir más de seis meses, en el mejor de los casos.

Hoy desde este espacio quiero felicitar a todos aquellos que escogieron esta profesión para ayudar a restaurar la salud de los más necesitados, para aminorar el dolor de las familias impotente.

La otra profesión en la que se requiere mucha valentía es: el periodismo. Se cierra el mes de noviembre con broche de oro para celebrar a todos aquellos que encienden el motor de un vehículo que busca llevar a todos a la verdad.

No es fácil asumir este papel en la sociedad en especial porque si hay algo que la gente detesta es la verdad, la exigimos, pero nos choca. Y un periodista, uno de verdad, busca además de transmitirla fomentarla; ayudar a las personas a pensar por sí solas. Y en nuestro país en especial es terriblemente complicado desempeñar esta labor porque además de ser un trabajo menospreciado es criticado. Criticado por un millón de razones, desde que uno dice que aspira con eso, hasta estar al fin destapando agujeros llenos de mentiras y corrupción.

A todos los periodistas que arriesgan día a día su vida con tal de llevar a una sociedad como la nuestra lo más cercano a la verdad, toda la admiración. A todos esos que logran trabajar por pasión, que laboran sin descanso y sin rendirse, a esos: ¡Feliz día del periodista!