La semana pasada se llevó a cabo la última reunión del año de la Mesa de Competitividad Local en el municipio de San Pedro Carchá. Un espacio que durante el año ha reunido a diputados, alcaldes, empresarios, representantes de Gobierno y de autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil, cooperación internacional, iglesia y líderes indígenas, quienes de manera mensual se han reunido para abordar temáticas importantes sobre cómo fortalecer el desarrollo del municipio y de Alta Verapaz en general.

Este trabajo, que desde el inicio contó con el aporte de empresas como la hidroeléctrica Renace, con el objetivo de fortalecer a la sociedad civil y mejorar el tejido social, es ahora un punto de encuentro en el que más de setecientas personas han participado, desarrollando una metodología que prioriza las condiciones necesarias que se deben abordar para logar mayores resultados, a través del seguimiento al propio índice de competitividad local.

El contar con un foro donde se puedan exponer distintas temáticas en temas de: educación, capacitación técnica, seguimiento a los sectores productivos y tecnologías de la información, entre otros, ayudó a tener un mecanismo que a partir del próximo año, no solo trabajará de la mano con diputados y autoridades locales a darle mayor seguimiento y control al gasto público, sino podrá apalancar nuevos proyectos que otras empresas quieran desarrollar en la zona. Un ejemplo se concretó el último viernes, en el que Tabacalera Centroamericana aportó fondos para la compra de equipo necesario para la agricultura que fortaleciera la capacidad de las comunidades que Renace está apoyando a través del programa Huertos Familiares.

La teoría de la complejidad social nos muestra que para abordar de mejor manera el desarrollo, es necesario articular a través de redes que pueden tender nodos y estos a su vez generar catalizadores que ayuden a encontrar parámetros más eficientes para concretar proyectos específicos. A través de la Mesa de Competitividad de San Pedro Carchá se han logrado articular acciones que en unos meses han rendido frutos. Se trabajó en la priorización de necesidades de capacitación técnica, que ayudará a que el Intecap y otras organizaciones, comiencen a tener más presencia en el departamento y que eventualmente se concrete la construcción de un nuevo centro de capacitación formal en el municipio.

El siguiente paso es poder coordinar los esfuerzos necesarios para apoyar técnicamente a las municipalidades para que no pierdan recursos que muchas veces por una mala gestión, deben devolverse al fondo común. Ese es uno de los mayores retos, para medir un impacto más concreto en el proceso. @jczapata_s