Hoy es el día que muchos llamamos “el más lindo del año”.   Se celebra en todo el mundo, el Natalicio de Cristo, que desde diferentes expresiones de ritos, música, costumbres y tradiciones, nos trae un sentimiento de paz entre todos quienes profesamos el cristianismo.

Se estima que un tercio de la población mundial profesa alguna religión cristiana, siendo los tres países con el mayor número de cristianos en términos absolutos: Estados Unidos, Brasil y México. Existen países en África y Asia, en donde el porcentaje de personas que creen en el cristianismo es menos del 20 por ciento. Sin embargo, a los países del continente americano y europeo, nos une en estas fechas la devoción por buscar un momento especial para compartir con nuestros seres más queridos y reflexionar sobre los recuerdos que tuvimos con quienes ya no están con nosotros o que por distintas situaciones, se encuentran lejos y no podemos estar con ellos.

Los ritos religiosos, las posadas, los tamales, los convivios, las canciones tradicionales, el olor a pino y manzanilla que en Guatemala se disfrutan durante esta temporada, son parte de nuestra propia identidad y expresiones para celebrar con mucha alegría y con el corazón lleno de deseos positivos hacia el futuro.

La Navidad debe no solo recordarnos la razón por la que estamos celebrando, sino ser un llamado de atención a buscar una pausa y compartir con nuestra familia y amigos, ese espíritu de fraternidad que nos envuelve desde la Noche Buena e intentar que ese sentimiento perdure el resto del año. Aprovechemos esta semana para ayudar a fomentar una luz de esperanza con todos los que nos rodean y compartir ese ánimo que nos llena de ilusión.

La humanidad tiene grandes retos que afrontar: las enfermedades, el racismo, las guerras, el odio y el rencor, que tanto daño nos hacen para nuestra propia sobrevivencia. Busquemos que la Navidad nos ayude a sacar lo mejor de nosotros, para hacer frente a esas adversidades y poder encontrar fuerzas para seguir adelante, trabajando con todo nuestro esfuerzo para revertir cualquier tipo de problema que nos aqueje.

Tomemos estos días, para hablar con quienes no hayamos podido ver durante el año y busquemos expresarle nuestros sentimientos sobre lo especial que son para nosotros, deseando que la paz y la esperanza reinen en sus corazones. Y aunque muchas veces, no sea posible estar con todos nuestros familiares, tratemos de recordarles que los momentos en que alguna vez pudieron estar juntos y celebrar esta época, son uno de los tesoros que más apreciamos en nuestros corazones. Espero que todos pasemos una ¡Feliz Navidad!. @jczapata_s