Durante la audiencia de primera declaración en el Juzgado Sexto de Primera Instancia Penal, a cargo de la Jueza Silvia de León, Gustavo Alejos Cambara, aseguro que este es un pleito comercial y político en su contra, reiteró que él fue un beneficio para el IGSS porque logró bajar los precios de los medicamentos.

Alejos negó que se haya comunicado con directores del IGSS, aseguró que los bajos precios que ofrece al Seguro Social son un beneficio, además aseguro que él no es un operador ya que solo se hacía cargo de las empresas de su propiedad.

En su declaración el empresario señalo a la empresa J.I Cohen de vender al Seguro Social medicamentos más caros, mientras que el hace lo contrario al ofrecerlos más baratos por lo que considero una persecución comercial en su contra. Asimismo dijo que J.I Cohen tiene un monopolio en el Estado.

Según declaró Alejos no se ha unido a ningún grupo, dice que no es posible que se investigue a personas que venden más barato. “No es pecado vender la medicina a menor precio, baje los precios y si yo me salgo del mercado los vuelven a subir” dijo.

“Esto lo están haciendo porque lo quieren sacar del mercado por ofrecer los precios más baratos de medicamentos” manifestó el empresario farmacéutico.

De acuerdo con Alejos no se entregó antes porque debía dejar arreglados sus asuntos económicos y lamentó el daño económico que se le ha hecho por este caso. Al finalizar su declaración dijo ser inocente de las acusaciones que se le imputan.

La Jueza Silvia de León aplazó la audiencia de primera declaración para mañana a las 8 de la mañana, y ordenó que Alejos pase la noche en la carceleta de Torre de Tribunales.

Este lunes el empresario Alejos Cambara se entregó a la Justicia luego de permanecer dos meses prófugo, después de darse a conocer el caso denominado “Negociantes de la Salud”, por el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG.

El exsecretario privado del expresidente Álvaro Colom es presuntamente uno de los tres operadores principales de una estructura de corrupción denominada “Negociantes de salud”, que se habrían beneficiado con la venta de medicamentos en el Seguro Social.