El 2,015 se nos ha ido como agua entre las manos. Ocurrieron tantos acontecimientos inesperados, inéditos y positivos para el país. Se tuvo el surgimiento de una “acción colectiva” en contra de la corrupción, del reposicionamiento de Washington y su agenda en la región y el mensaje más que certero para una clase política que durante años tejió, fortaleció y financió redes dedicadas al robo, al latrocinio y al uso del Estado y sus recursos como un botín.

Pero lejos estamos de haberles ganado la partida a esa red de estafadores y mercaderes de la política y los representantes de ciertos actores que han detentado el poder y gobernado el país en los últimos años. Contentarnos con la caída de Baldetti y Otto Perez Molina y compañía “limitada” es, sencillamente, querer conformarnos con poco. Guatemala pide Justicia y eso, aunque ha avanzado, no se logrará hasta no ver sentencias condenatorias en firme contra los cientos de personas procesadas por casos de corrupción.

Guatemala es una Tierra Bendita y todo un país no merece pagar las consecuencias y las culpas de “élites mediocres y miopes” que solo han privilegiado sus intereses y su agenda, en detrimento y a costa del bienestar y la pobreza de millones de hermanos y hermanos guatemaltecos. A todo aquel que se haga pasar por parte de una “elite” hay que restregarle en la cara los datos fríos y duros que hace poco dio a conocer el INE con la Encuesta de Condiciones de Vida, ENCOVI, 2,014. Los datos e indicadores hablan por sí solos. Querer negar esa realidad o esconderla es seguir ocupándonos de temas “coyunturales” sin entrarle a los temas de fondo como la eliminación de la pobreza. Y eso, cuesta plata y mucha, mucha plata. No poca.

Si somos una Tierra Bendita llena de muchos recursos, llora sangre que el país tenga la vergonzosa posición de ser el país con mayor desnutrición crónica –que es del 50%- en América Latina y el sexto a nivel mundial. Si somos una Tierra Bendita llora sangre que en tres años del gobierno de la “R” y OPM, la matricula final en educación de ciclo básico solo haya aumentado en 35,056 estudiantes o que en el mismo periodo la matrícula final en el ciclo diversificado solo haya aumentado 34,904 estudiantes. Sin querer echarle flores al gobierno de Álvaro Colom, durante su mandato se aumento la tasa neta de cobertura educativa en básicos pasando del 37.22% en 2,008 a 43.35% en 2,011. En cambio, el primer año gobierno patriota hubo retroceso en la tasa neta de cobertura educativa en básicos pasando al 43.23% y en 2,014 la “R” y OPM la dejaron en 44.94%, es decir, apenas aumentaron 1.71% la cobertura neta en básicos. Aparte de corrupto ese fue un gobierno chambón. Aquí, aquellas élites y sectores que han “controlado” el sistema educativo del país tienen mucha responsabilidad.

Si somos una Tierra Bendita llora sangre que en el país, apenas 1 de cada 4 jóvenes en edad escolar de diversificado asista a un establecimiento educativo. Si somos una Tierra Bendita llora sangre que entre 2,006 y 2,014 la pobreza extrema haya pasado del 15.3% al 24.3%. Si somos una Tierra Bendita llora sangre que, en resumen, este maravilloso país sea una fábrica de miseria y pobreza.

Aún con todos sus problemas y contradicciones, este hermoso país, su país y mi país, tiene la oportunidad enorme de generar cambios sustantivos en diferentes áreas y aspectos para encaminarnos en la senda del desarrollo integral para todos, sin distinción alguna. Pero la Fe –con mayúscula- por sí sola no es suficiente; bien decía la Biblia que la fe sin obras no es fe. Se necesita de acciones y Liderazgo, de un nuevo liderazgo en las diferentes élites o bien nuevas élites comprometidas con lo que ocurre a su alrededor y que no se preocupen solo por su metro cuadrado y el avance de “sus intereses”; a lo mejor es mucho pedir para que algo así ocurra de la noche a la mañana, pero no imposible.

Por varias de las razones aquí expuestas, así como otras circunstancias que nos aquejan como Estado y Sociedad, yo pido al Creador y Formador, a ese Ser Supremo, que llene Bendición a todos los hogares y personas que habitamos esta Tierra Bendita que se llama Guatemala y que les brinde mucha sabiduría a quienes ocupan una posición de liderazgo para el cambio. Para los enemigos del cambio nacional y para nuestros enemigos personales, igual hay que pedir Bendición para ellos, también son parte importante de lo que hacemos y le dan sentido a muchas de nuestras acciones, para superarlos y ganarles la partida en Paz y Armonía. Ya Guatemala demostró, en 2,015, que en un ambiente Paz y la “acción colectiva” podemos iniciar el proceso para vencer a enemigos grandes como la corrupción.

A todos Feliz Año Nuevo 2,016. Que el Creador y Formador les guié, guarde y proteja en todo momento. ¡Bendiciones Guatemala!

@bequerchocooj