La tecnología es sinónimo del siglo veintiuno, no sólo por la velocidad de las comunicaciones, el alcance global de las mismas, las múltiples interpretaciones de hechos, filosofías y actividades de personajes y pensamientos, compartidos y comentados en redes sociales como FaceBook, Twitter, Instagram, Pinterest y más; también por el acceso al conocimiento, en páginas informativas, papers profesionales publicados en línea, cursos abiertos virtuales y masivos (Massive Open Online Courses, MOOC), algunos sin costo, otros remunerados; plataformas virtuales construidos con el fin de provocar la curiosidad en el alumno para que arribe entonces al conocimiento real, adquirido y aprehendido por la investigación y la resolución de dudas y problemas, y más.

El documento Infraestructura digital para educación: avances y desafíos para Latinoamérica (SITEAL/UNESCO/IIPE/OEI, diciembre 2015) comenta en su introducción que “En el siglo XXI, el acceso y manejo de la información del mundo digital es considerado un elemento indispensable para el aprendizaje y la participación en la sociedad……las últimas décadas han sido testigos de un abanico de políticas públicas que han buscado masificar el acceso de los niños y jóvenes a las TIC, así como aprovechar su potencial para modernizar los procesos educativos.” (http://tic.siteal.org/sites/default/files/stic_publicacion_files/tic_cuaderno_infraestructura.pdf)

Las estadísticas guatemaltecas indican que ni el uno porciento de los centros educativos públicos gozan de conectividad, y esa conectividad es por convenios específicos con proveedores. El Currículo Nacional Base (CNB) incluye la tecnología como asignatura, no como la herramienta necesaria para la adquisición del conocimiento.

Los tradicionales laboratorios de computación están en camino de desaparición; la modalidad de Bring Your Own Device, BYOD, está en auge, más con la posibilidad del alcance del Internet por medio de los teléfonos inteligentes. Prensa Libre, el 14 de diciembre 2015, en el comentario del informe de la Encuesta de condiciones de Vida, ENCOVI, reportó que en el 82.3% de los hogares hay telefonía celular; si éstos tuvieran acceso a Internet, la cobertura escolar pudiera crecer exponencialmente, utilizando plataformas digitales, en los idiomas necesarios, así multiplicando la entrega educativa a todos los rincones de la patria; se “buscan llevar las novedades a las aulas y las manos de los estudiantes.”

Se llama a la implementación de una política pública de conectividad; hasta se ha propuesto un gobierno electrónico. UNESCO comenta “Idealmente la elección de esta infraestructura (digital) debiera estar guiada por sus propósitos educativos, acordes con el marco de política educativa en el que se inserta;“ La carencia en la cobertura escolar puede erradicarse con la implementación de la tecnología, en una temporalidad prácticamente inmediata, en una decisión seria y compartida involucrado iniciativas públicas-privadas. La velocidad del avance tecnológico crece cada día; preocupa no aprovecharse de ello y más aún cuando se leen noticias como la publicada en el Diario de Centro América del 18 de diciembre (http://www.dca.gob.gt/index.php/nacional/item/39200-crearán-canal-cultural-y-educativo-regional) en la cual se reporta sobre una iniciativa de crear un canal cultural y educativo regional, excelente intención, pues es un enlace con estudiantes latinoamericanos, pero por medio de televisión y radio. La señal televisada será transmitida por el canal Tv USAC.

Es preocupante que en vez de adherirse a nuevas tecnologías, se retrocede a las anteriores. Es cierto que los dispositivos electrónicos de más costo, computadoras y tabletas, no se encuentran en la mayoría de los hogares guatemaltecos; el informe ENCOVI indica que el acceso residencial a Internet es del 8.4%; pero igualmente el consultor Ricardo Flores indicó que “….muchos usuarios acceden a ese servicio (Internet) por los teléfonos móviles…http://www.prensalibre.com/ocho-de-cada-10-tiene-acceso-a-telefono-movil, servicio que está en auge y puede abrir las puertas al aprendizaje.

La participación en este proyecto del canal cultural, que está “prácticamente listo” ; es con la visión de proveer un mayor alcance a la adquisición del conocimiento. Se pregunta puntualmente ¿No sería más certero utilizar las herramientas de vanguardia con tal fin? En el documento previamente mencionado, UNESCO comenta ”Desde los inicios de Internet a mediados de los años 90s se hizo evidente la necesidad de asegurar el acceso a este nuevo medio a todos los sectores sociales, de manera de evitar que la emergente sociedad de la información acrecentara aún más las diferencias sociales existentes. El sólo funcionamiento de los mercados no aseguraba que los nuevos servicios llegaran a toda la población y se requería de un rol activo del Estado a través de políticas públicas que contribuyeran a la disminución de la brecha digital que amenazaba con abrirse al interior y entre los países.” La negrilla es propia.

La dinámica de BYOD; el servicio de almacenamiento en la nube, y/o Dropbox es sin cobro y de gran capacidad; las facilidades de herramientas educativas gratuitas como Google for Education permiten el desarrollo de investigaciones, documentos y presentaciones; el interés por las actividades de robótica que desarrollan el pensamiento critico, lógica y análisis, y como resultado el poder resolver problemas, están al alcance. Todos estos comprenden una parte de la ruta a la deseada mejora educativa. Hay que adoptar lo nuevo, no lo antiguo.