Cuando se habla de los abolicionistas, por lo general se suele pensar en aquellos hombres y mujeres que a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII lucharon en contra de la esclavitud en el mundo, en particular en los Estados Unidos de América –EEUU-. Salta a la mente la famosa novela de Harriet Beecher Stowe, “La cabaña del tío Tom” en la cual narra las historias de dos esclavos negros y resalta la inmoralidad de la esclavitud.

Pues bien, uno pensaría que la esclavitud como tal ya no existe en nuestras épocas. Entendiendo por esclavo a aquella persona que no puede actuar de acuerdo a su mejor juicio ya que es obligado de forma violenta a perseguir los fines del agresor. Es decir, el ser humano se convierte en el medio de otro, que no merecen el título de humano, para obtener sus fines.

La víctima es utilizada, obligada y abusada en todos los sentidos posibles, el sexual incluido, por el victimario para lograr sus propósitos. La víctima no puede escapar de las garras de su depredador ya sea por el temor a la violencia en su contra como represalia, porque no sabe cómo huir o porque consideran que no es posible escapar de esa situación que les paraliza.

Ahora, Imagine esto en niños, niños entre 5, 10 ó 15 años que son secuestrados, robados o vendidos a sus captores. Niños que deberían ser cuidados y protegidos. Niñas que deberían estar estudiando en lugar de ser explotadas sexualmente, niñas que les arrebatan su inocencia y las enfrentan a lo peor del ser que no merece el título de humano y menos el de racional.

Estas historias son las que pretende erradicar la organización Operation Underground Railroad, ourrescue.org, las cuales fueron filmadas en un documental por Chet Thomas, a quien tuve la oportunidad de conocer y entrevistar en el marco de las actividades del TEDxUFM Ciudadanos 2.0.

En este TEDxUFM, se presentaron historias de ciudadanos que buscan resolver problemas de su entorno con ideas innovadoras. Una de ellas es la de The Abolitionists de Chet Thomas, la cual narra la historia de Tim Ballard, ex agente especial del Departamento de Seguridad Nacional en EEUU, en su lucha por rescatar a los niños esclavizados y colaborar con las autoridades locales para atrapar a los criminales.

Estos nuevos abolicionistas luchan contra lo que ahora se conoce como la esclavitud moderna, el tráfico de personas, más específicamente el tráfico de niños. Es la historia de cómo este grupo investiga, realiza operaciones de rescate para liberarlos y ayuda a que se atrapen a los criminales.

Este documental muestra tan solo una pequeña parte del problema del tráfico infantil, ya que como me comentaba Thomas, tuvieron que eliminar muchas escenas porque eran demasiado fuertes para proyectarlas. Escenas que al ser un documental, te recuerdan que son reales, por consiguiente no hay actuación y que posiblemente sigan sucediendo.

El problema que se denuncia en The Abolitionists no es ajeno a nuestro país, las noticias de los acusados de pederastas que fueron llevados a juicio o la del concejal de Chiquimula que fue absuelto debido a que la policía no efectuó los procedimientos de ley al realizar las capturas al salir de un autohotel con una menor de 8 años, lo evidencian.
La trata de niños es un crimen que debemos combatir sin miramientos y con toda la contundencia del caso. Es por eso que, iniciativas como las que presenta The Abolitionists nos ejemplifica el poder que tenemos los ciudadanos para cambiar nuestro entorno y asumir la responsabilidad de realizarlos. El poder como mandantes para exigir a las autoridades que cumplan con su función de proteger la vida, la propiedad y la libertad de todos, así como castigar enérgicamente a quienes las violen.

Este documental, contrasta la maldad de los traficantes que ofrecen “carne fresca” y la benevolencia de los abolicionistas que se arriesgan para rescatar a estos niños. Muestra el heroísmo de los abolicionistas al enfrentar situaciones difíciles y hacer lo correcto. La fuerza de voluntad y grandeza de estos niños que a pesar de todo siguen adelante. El cambio que podemos hacer los ciudadanos cuando nos aclaramos las ideas y defendemos ideales basados en principios.

@Md30
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