Video tomado de Punto Guate

La banda estadounidense Metallica regresó a Guatemala seis años después para hacer temblar las instalaciones del estadio Cementos Progreso la noche del 3 de noviembre. La banda californiana quedó encantada la primera vez que vino al país con la asistencia de más de 30 mil personas al Mateo Flores. Con ese buen antecedente, junto con la ferocidad y cariño mostrado al grupo por el público guatemalteco, Metallica regresó.

El despliegue técnico del escenario, pantallas y luces, antes de iniciar el concierto, prometía perfección y show inolvidable. Lentamente el público hizo su ingreso al recinto y ocupó su lugar con la ansiedad y alegría que solo un fanático del rock y el metal puede tener.

La lluvia pertinaz se hizo presente 25 minutos antes del inicio del concierto y acompañó el espectáculo durante 45 minutos.

La banda guatemalteca Metal Requiem abrió el show cerca de las ocho de la noche. El grupo, que lidera el movimiento metalero en el país, tuvo el honor de iniciar el espectáculo al ganar una encuesta con los seguidores.

Requiem se hizo escuchar. Entró con todo y causó impacto a propios y extraños. Chris Raven (guitarra y voz), Alden Skullcrusher De León (batería), Pablo Hellhunter Rodríguez (guitarra), y Daniel Demolisher Yax (bajo) hicieron gala de su repertorio.

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Integrantes de Metallica y Metal Requiem

Después fue el turno de los invitados. Metallica inició su recorrido con el clásico Hit The Lights del disco Kill ’em All. Luego Ride the Lightning y Creeping Death; esta última, hoy sí, completa, luego que en aquel concierto del 5 de marzo del 2010, los fallos técnicos del montaje solo dejaron pequeños rastros de que la canción fue tocada.

“Hola Guatemala City”, saludó James Hetfield, vocalista de Metallica a los casi 20 mil guatemaltecos que llegaron al Cementos Progreso. “¿Nos extrañaron?”, preguntó, y estalló la ovación en completa afirmación.

Después vinieron Sad But True y Wherever I May Roam, dos himnos pesados de gran brutalidad musical que alzaron los brazos con la señal rockera de aquel Black Album del 1991. Dos himnos cantables de principio a fin. The Unforgiven y The Memory Remains fueron las sorpresas de la noche.

La banda presentó dos sencillos del nuevo disco Hardwire to Self Destruct, que saldrá a la venta el 18 de noviembre; Atlas Rise y Moth into Flame, los cuales mostraron que la banda no ha perdido su ferocidad metalera.

metallica2One fue el primero de los clásicos de la banda que hizo su aparición. Luego las infaltables Master of Puppets, From Whom the Bell Tolls y Fade to Black.

“Yo sé que este disco lo tienen todos”, decía Hetfield. “Ahora quiero que canten con todas sus fuerzas”. Así empezó Seek and Destroy. El público se entregó totalmente al mandato de Hetfield. 

metallica3Después de la pausa, Metallica inició con “Hardwire to self destruct” el primer sencillo del disco nuevo.

Hetfield recordó que hace 30 años falleció su primer bajista Cliff Burton en un accidente y le dedicaron Whiskey in The Jar de la banda Thin Lizzy, una de sus favoritas y que Metallica hiciera un cover para su disco Garage inc.

Nothing Else Matters y Enter Sandman, dos canciones muy queridas de la banda fueron las últimas en hacer su aparición entre globos y pirotecnica.

James Hetfield, Kirk Hammett Lars Ulrich y Robert Trujillo se veían emocionados de regresar y prometieron volver. Así se confirma que Guatemala será un punto obligado dentro de la gira mundial de la banda.

 

Videos cortesía de Sergio Rosales