La izquierda, el socialismo, los comunistas, los anti-capitalistas, los que están en contra de los ricos, los que “defienden” al pobre, etc. es una corriente ideológica que no se define bien, y cualquiera con algún nivel de resentimiento social (derivado de cualquier situación) puede adoptar una postura parecida a todo lo dicho anteriormente, y se define asimismo como socialista, como quien expresa un pesar por el dolor del otro, pero no hace nada por ayudarlo, sino que pretende que el gobierno o la cooperación internacional, o en su defecto, los propietarios de las grandes empresas (quienes en la mente de esta gente que estamos definiendo son los culpables de todo) les ayuden a los más desfavorecidos de la sociedad, bajo la única condición de ser pobres .
Todo este pensamiento anti-capitalista, se ha fundido en una tendencia ideológica nombrada por su más grande defensor y promotor, como el nuevo socialismo del siglo XXI, y todo aquel que en su mente tiene algún resentimiento social, se puede encajonar dentro de este movimiento, el cual a todas luces es una aberración, porque le predica al individuo: “tú no te preocupes de nada, que el gobierno va a suplir tu necesidad, solo llévame al gobierno, vota por mí y yo te ayudo cuando este allí”, o sea básicamente le quita la responsabilidad al individuo de enfrentar la vida y salir adelante por el bien propio y de sus descendientes.
¿Esto es a nivel conceptual, pero en la práctica, como trabajan estas personas que Dios las hace y Chávez los junto (la mayoría de ellos con sendas acusaciones de corrupción por toda Latinoamérica)?
Bueno, sus métodos no difieren mucho de lo que hacían los movimientos guerrilleros en el siglo pasado, solo que como paga más la paz que la guerra, ahora ya no vuelan puentes, no destruyen torres eléctricas, no secuestran, no asesinan (directamente) y no están escondidos entre las montañas, pero sus fines siguen siendo los mismos, su estrategia sigue siendo la misma. Hoy en día están en nuestras oficinas, se metieron a las empresas privadas, están en las agencias de gobierno, institutos de pensamiento, en las universidades estatales y privadas, y en muchas ONGs diseminadas por todo el territorio nacional, usando la misma estrategia: LA PARALIZACION.
¿Pero cómo funcionan ahora? pues simple, a través de oficinas en el gobierno, obstaculizando cualquier proceso que necesiten las personas capitalistas (entiéndase como capitalista aquella persona que busca generar riqueza para él y su familia: trabajadores, empresarios, emprendedores, desde el que lustra zapatos, el agricultor en el campo, hasta el propietario de la empresa más grande de Latinoamérica), para poder generar negocios y desarrollo individual.
También están en las ONGs y en las Asociaciones Empresariales gastando el dinero de los países amigos, en todo, menos en el desarrollo individual; los encuentras por puños en las universidades, obstaculizando el desarrollo de los alumnos, poniéndoles trabas, dificultando el proceso de aprendizaje, o enseñando teorías obsoletas que solo las aprendieron de los libros, o siguiendo tendencias claramente perjudiciales para las sociedades que las implementaron y que han abandonado en su momento.
Quiero aclarar que no se debe confundir al “Socialista” con el Corrupto, el corrupto busca lograr una ganancia adicional a su salario, por cualquier medio ilícito, de esos sobran en todos lados, pero gracias a la gestión del Gobierno de Oscar Berger, está la CICIG haciendo la tarea de desenmascarar a los corruptos y llevarlos ante la justicia.
¡El socialista se mete a las organizaciones y cancela programas que buscan el desarrollo individual de la gente, al socialista no le conviene que la gente tenga recursos, porque cuando la gente tiene recursos, no necesita de padrinos!! ¡Como dicen en el área rural, no necesita de tecomates para nadar!!!
Por eso el socialista se empeña tanto en paralizar la economía, paralizar el desarrollo individual, desmotivar el emprendedurismo, cancelar la innovación, porque todo esto hace libre al individuo. Cuando el individuo es libre, él puede escoger a que hospital ir, a que colegio mandar a sus hijos, en qué lugar comprar sus víveres, en donde comprar su casa, en donde trabajar, etc.
¿Ahora yo le quiero preguntar a usted querido lector: es usted un capitalista o un socialista? ¿Se ha preguntado alguna vez, por qué la gente de todo el mundo quiere migrar a Estados Unidos, y no a Cuba?
En Guatemala el más claro ejemplo de esta práctica social fue la implementación del programa de asistencia social en el gobierno de Álvaro Colom, seguido por el célebre gobierno de Otto Pérez y no sé qué va a hacer este gobierno actual con este nefasto programa, que lo único que hace es promover la vagancia y la haraganería en algunas zonas rurales del país, propiciando el aumento de la delincuencia y la escasez.

Repúblicagt es ajena a la opinión expresada en este artículo