Las recientes elecciones estadounidenses han creado un clima de incredulidad mundial, no lejano al clima de los resultados eleccionarios guatemaltecos aunque no fueron de un alcance tan grande. En ambos ocasiones, el evidente anti político fue el victorioso, y el ambiente de esperanza pura se permeaba localmente, sobre todo de desligarse de las antiguas estructuras políticas y gozar de un inicio fresco, con el aire hacia un nuevo norte.

El estreno local fue de cierta aceptación, con el deseo de otorgar el beneficio de la duda al iniciante; el ambiente estadounidense está colmado de desconcierto, amenazas de rebelión política, y rechazo por los integrantes de la Vieja Guarda. Ambas situaciones complican el asumir un rol desconocido, y reina la urgente necesidad que el resultado fue el adecuado.

En el análisis dominical de Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía y profesor de Columbia University, comenta sobre las propuestas económicas del Presidente Electo Trump. Opina que “Probablemente, Trump no llegue a cumplir con el objetivo de mejorar la igualdad de oportunidades. Garantizar educación preescolar para todos e invertir más en las escuelas publicas es esencial para Estados Unidos evite convertirse en un país neofeudal donde las ventajas se transmiten de una generación a la siguiente.” El Periódico, 20 de noviembre 2016

La interpretación de las políticas económicas para este pensamiento es secundaria. La importancia de las palabras suyas es el énfasis en la educación, y que ésta, desde la etapa de preprimaria, es la herramienta de oportunidad.

El presupuesto propuesto del Ministerio de Educación de Guatemala, y en teoría aprobado, contempla e incluye recursos para la ampliación de cobertura en tan esencial etapa del desarrollo. El reconocimiento del valor de la estimulación oportuna como la estructura básica y de fondo de una educación exitosa es un paso en la dirección correcta; no es suficiente para ampliar la cobertura a nivel nacional, pero se inicia la siembra de su implementación, la cual tendrá impacto a largo plazo. Se debe apostar a una respuesta que no será observada por las autoridades que inviertan; será una transformación que rinde frutos más allá de los cuatro años de gestión.

En un informe del Centro de Investigaciones Nacionales CIEN, presentado el doce de noviembre del año pasado, detallaron tres estrategias puntuales como respuesta a desafíos en educación, pero sobre todas, la primera: “Incrementar la cobertura educativa del nivel preprimario con calidad para promover la mejora en el éxito escolar de los estudiantes en niveles superiores”. Y aunque las acciones que se proponen tienen elementos importantes, continua pendiente cumplir con la necesidad indiscutible de la etapa Inicial.

El primero de noviembre del año pasado, En el articulo de opinión del 1 de noviembre en “el Periódico” Bjorn Lomborg comenta sobre la educación; “…la educación preescolar tiene una tasa aún mayor de rentabilidad más alta que la educación primaria.” Continúa “Los estudios …muestran que…el jardín de infantes puede tener un efecto positivo en las ganancias de los adultas.”

En un articulo de opinión de The New York Times (del 21 de octubre 2014), se comenta sobre la normativa de la universalización de los grados de preprimaria en el sistema educativo en la ciudad de New York. Los columnistas relatan sobre la capacitación docente de los maestros, y la importancia del aprendizaje desde la temprana edad; de estilo lúdico, activo y social. La manera natural del aprendizaje es a través del juego, creando un nuevo nivel académico no con contenidos curriculares, sino que con contenidos de competencias, y el desarrollo de las destrezas imperantes para un estudio continuado en grados superiores.

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) del 2008, Ideas para el Desarrollo en las Américas, establece dentro de las diez primeras propuestas más importantes según su prioridad de inversión, que el número uno es “Desarrollo infantil temprano”. Se cita “Lo que se gasta en los niños genera altos retornos porque ellos tienen toda la vida para aprovechar lo que se hace por su salud, su desarrollo mental y su capacidad para interactuar en sociedad. Está demostrado científicamente que en los primeros cinco o seis años de vida el cerebro se desarrolla casi por completo y que aproximadamente la mitad del potencial intelectual de un individuo ya está determinado a los cuatro años de edad.”

Se confía que la inversión propuesta para la educación preprimaria será el inicio de la igualdad de oportunidades para el desarrollo integral de la persona. Los expertos más expertos reconocen su importancia; pueda ser el inicio de la ansiada mejora educativa.

Republicagt es ajena a la opinión expresada en este artículo