Los diputados del Congreso de la República tienen en sus manos una de las tareas más importantes de su historia al querer reformar la Constitución antes una iniciativa de Ley al Sector Justicia.  Lamentablemente dicha iniciativa de Ley ha sido una farsa, es una iniciativa impuesta desde fuera por CICIG, por la comunidad Internacional (al menos se sabe que el embajador de Estados Unidos ha presionado por esta propuesta).  Ciertamente se hicieron reuniones con diferentes grupos de la sociedad donde participamos por parte del CEES (Centro de Estudio Económicos y Sociales) pero el documento final es otro, lo decidido en las mesas técnicas se cambió y esto es una farsa que dará una estocada al Sector Justicia dejando a todos los guatemaltecos como en le viejo oeste, es decir, con la justicia en sus manos ante la falta de la construcción de un verdadero Estado de Derecho.

         Los diputados están aprobando algo que incluso, como se percibe, no han leído a fondo.  No hay ni siquiera un dictamen como se hizo cuando ProReforma presentó su proyecto, un Proyecto mil veces mejor en el tema de Justicia que lo que ahora se está proponiendo.  En el caso de ProReforma, se escuchó a muchas instituciones y pasaron meses antes de emitir un dictamen extenso (110 páginas).  En ese entonces, Oliverio García Rodas era el encargado de esa Comisión que conoció ProReforma.  Y luego quedó engavetada.  Curiosamente Oliverio es encargado de la comisión actual de la iniciativa de ley de las Reformas a la Constitución en el Sector Justicia y el mismo sabe que la Comisión no ha estudiado ni leído el Proyecto.  Tampoco ha convocado a los sectores de la sociedad civil a pronunciarse sobre el mismo.  ¿Entonces?  ¿Quiénes están atrás de lo que se quiere empujar a como dé lugar?  ¿Por qué debemos aceptar la injerencia de fuera, de gente que no se someterá al Sistema de Justicia propuesto y que no recomendarían en sus propios países? ¿Por qué se aplicó todo ese procedimiento a ProReforma y no a la Iniciativa actual?

         Si Olivero no fuerza a la Comisión respectiva a estudiar, conocer y discutir profundamente esta iniciativa estará cometiendo uno de los errores más graves y vergonzosos de toda su carrera política.  Si los diputados aprueban este proyecto como está se volverán en los verdugos de este país porque retrocedernos a un sistema totalitario en el que se han destruido los principios republicanos de división de poderes al crear un Consejo supe poderoso dependiendo principalmente del Ejecutivo y Legislativo y también porque se creará un caos, principalmente en materia penal, con el tema de la Jurisdicción Indígena (que bien puede servir para resolver conflictos civiles pero no penales). 

En lo personal también tengo mis dudas en cuanto a la carrera judicial porque limita el número de participantes de donde se puede escoger a los jueces y magistrados pareciendo más un proteccionismo de los que ya están evitando que entren personas que pueden ser tan buenas o mejores que los actuales.  Luego, ¿cuál es el criterio que se llevará a cabo para la enseñanza de la Carrera Judicial?  ¿Quién se hará cargo?  ¿Y si el criterio es equivocado?  ¿No es mejor que existan diferentes criterios compitiendo entre sí?   

Finalmente, me sorprende un tema que se ha metido al final cuando se habla de impartir justicia con Equidad.  Algunos juristas me han explicado que esto significa que es un tema de Justicia, que servirá para que un juez pueda impartir justicia en aquellos casos donde la ley no es clara o es ambigua.  Sin embargo, de unos años para acá, la palabra “equidad” implica otra cosa y aplicada a los jueces podría interpretarse que se usen diferentes varas para medir a diferentes personas dependiendo de su nivel socio-económico favoreciendo siempre al más pobre o al que menos oportunidades ha tenido.  Esto sería como perdonar al que comete un crimen porque no tiene la educación adecuada o no ha tenido las oportunidades que otros han tenido mientras que el que si ha estudiado y tenido oportunidades, por ejemplo, recibiría todo el peso de la ley por el mismo crimen.   Este punto quedaría sujeto al criterio del juez.  Quiero entender que mis amigos juristas tienen razón y no es así como se debe interpretar pero me entran mis dudas al leer el proyecto de ley de Reformas a la Constitución porque le han metido tantas modificaciones que destruirán más que mejorarán nuestro incipiente Sistema de Justicia. 

Finalmente, me pregunto si los diputados están conscientes de estas reformas, si han leído a fondo el Proyecto, si han consultado a juristas de peso, si quieren vivir en un país con un caos en la Justicia o no, si prefieren que los de fuera nos impongan lo que ellos quieren para nosotros aunque no para ellos mismos en sus países o no, si quieren avanzar o retroceder en la mejora a nuestro débil Sistema de Justicia. 

Hay muchas leyes y mucho ruido en estos días que nos están quitando la atención sobre lo más importante.  Esta Iniciativa es la más importante de todas.  Ni la nefasta Ley de Competencia, ni la aprobación del presupuesto, ni las otras ridículas iniciativas de ley que se han propuesto sobre tantos temas tienen el peso que tiene esta Iniciativa.  Veo mucha apatía en la población en general y apatía incluso en los expertos.  Muchos columnistas tampoco se animan a comentar este tema.  Yo no soy jurista pero considero que este tema es el que deberíamos estar todos comentando, criticando y tratando de mejorar porque de estos cambios dependerá el futuro de nuestro país y el de nuestros habitantes.  Uno de los aspectos más importantes en la vida de un país civilizado ha sido la división de poderes, su verdadera independencia, la igualdad ante la ley y la defensa de los derechos fundamentales básicos de sus habitantes.  Todo esto está en peligro.  Es preferible que se estudien a fondo estas reformas, que no apuremos el camino, que nos tomemos el tiempo necesario para hacerlas bien.  Pueden ser 3 o 6 meses o un año pero no hagamos algo de lo que luego estaremos totalmente arrepentidos.

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