Los seres humanos somos extraños. Queremos demostrar que somos inteligentes, que tenemos todo controlado, pero la realidad es que cada día estamos más perdidos en el camino. Y es que por un lado creamos órganos artificiales que pueden ayudar a prolongar la vida de alguien, pero también inventamos la bomba atómica. Inventamos la violencia. Y de todas las tonterías que hemos inventado esta es la peor de todas.
Lo más triste de la violencia es que este sí que no discrimina, todos hemos sido víctimas de algún tipo de violencia alguna vez. Y lamentablemente, también hecho violencia a alguien más. Un círculo vicioso de nunca acabar. Entre el hombre que le pega a la mujer, la mujer que maltrata a sus hijos y los niños que violentan animales; nada se ve muy alentador. Al encontrar a alguien más débil que nosotros, a alguien que no nos va a poder responder y para la violencia, nos encargamos de empezar a “ejercer” la violencia que nos toca “ejercer.”
Y en nuestro país, un sitio azotado de la peor manera por la violencia, seguir con esta cultura de agresión no es la mejor opción para hacer que todo mejore. La violencia no será nunca una solución porque no cierra conflictos, los crea nada más. No puedo nombrar ni un solo conflicto en el que las personas implicadas no hayan tenido secuelas.
Y ahora quiero detenerme en un determinado tipo de violencia. El 25 de noviembre se conmemora el día contra la violencia de género. Esto a causa del asesinato de las hermanas Mirabal, tres mujeres dominicanas que fueron asesinadas a razón de su ideología. No vengo a defender a las mujeres porque sea una o porque este del lado del feminismo barato que muchas ejercen hoy en día. Hablo de esto porque sé que las mujeres a lo largo de su vida no experimentamos solamente un tipo de violencia. Entre el tipo que nos silva en la calle, el otro que se atrevió a tocarnos en el bus, la compañera que nos anda inventando chismes y el jefe que nos niega el aumento; ya tenemos más de tres tipos de violencia con los que liderar por el simple hecho de ser mujeres.
Y nos pasa a toda edad. Recuerdo que cuando estaba en 2 básico una de mis amigas sufría de violencia en su relación amorosa. ¡Teníamos 15! Empezó a aparecer con moretones en los brazos, empezó a ser más callada y lo peor del caso era que defendía al tipo. Tuvo muchos problemas a causa de esto porque lo defendía a capa y espada, y eso porque tenía vergüenza que alguien supiera lo que estaba pasando. Pero aquí lo cierto es que la vergüenza en este tipo de situaciones la tiene que tener la persona que violenta porque es cobarde, débil y un total descerebrado. Gracias al apoyo de su familia fue abriendo los ojos, pero no fue hasta hace dos años que logró alejarse de esa relación para siempre.
La violencia no puede disculparse, esta es una bola de nieve que si no se para en el momento adecuado puede tener consecuencias fatales. NADIE TIENE LA CULPA DE SER VIOLENTADO, NO HAY EXCUSA PARA QUE ALGUIEN NOS VIOLENTE, NADIE SE MERECE VIOLENCIA.

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