Hablar sobre la teoría del contexto es establecer la conexión entre las estructuras verbales a través del lenguaje y su representación mental. En ese sentido la teoría del contexto es todo aquello que tiene que ver con el discurso y su significado final, en otras palabras todos los discursos tienen una intencionalidad manifiesta a la que se debe prestar mucha atención porque nada es producto de la casualidad sino más bien de la intencionalidad de decir las cosas. Algunos autores como Teun A. van Dijk definen la “teoría del Contexto”, que explica como los participantes son capaces de adaptar la producción, la recepción e interpretación del discurso a la situación comunicativa interpersonal y social.
Hablemos de forma coloquial poniendo el siguiente adagio como ejemplo:” eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices” en ese sentido podríamos tomar una unidad de análisis del actual Gobierno comandado por el Presidente de la República el Señor Jimmy Morales. Podríamos empezar por su discurso antes de tomar posesión cuando negó rotundamente que su partido FCN-Nación entraría en la dinámica del transfuguismo, discurso que su actual jefe de bancada en el Congreso de la República, Javier Hernández también acuñó. No importan las verdaderas razones hay algo que se dijo y no se cumplió ese hecho en sí mismo representa para el imaginario colectivo un significado de traición a su propia palabra y de traición a los que esperaban que cumpliera su promesa como algo serio, el problema es que para efectos de la construcción de buenas percepciones, esta promesa era algo simbólico para la construcción de su buena reputación.
Mala Prensa
Es curioso que el señor Presidente de la República siendo un actor cómico y un comunicador de amplia trayectoria no sepa gestionar su comunicación con la prensa, por el contrario, él desde el inicio su mandato posee mala prensa, algo que parecía que sería una fortaleza y una oportunidad debido a sus dotes histriónicos y comunicacionales se han convertido en su “talón de Aquiles” es así de sencillo, el presidente Morales no controla su agenda los medios la controlan, esto debido al efecto que se produce cuando una Imagen Publica se cierra y se mantiene hermético, ante la crítica y los cuestionamientos en lugar de aprovechar la atención para posicionar mensajes claves que definan sus actividades importantes. Además el Presidente Morales se resiste a una vocería discreta pero oportuna, es decir más activa como cuando tiene que presentar logros y resultados positivos, por ejemplo la finalización del paro de transportistas pasados, ese es un logro que pudo encauzar una comunicación asertiva.
El presidente Morales parece una buena persona, de temperamento volátil, y que pareciera que no escucha consejos en los temas comunicacionales a los que debería prestar mucha atención, sin embargo esto es un trabajo en el que le corresponde asesorarle la Secretaria de Comunicación Social de la Presidencia, pues se trata de su comunicación y de su imagen que cada día va adquiriendo diversos resultados positivos o negativos. En su caso específico es evidente que su estrategia comunicacional está muy debilitada y es totalmente reactiva en vez de ser propositiva, en comunicación la percepción es la realidad, la comunicación requiere de trabajar en la administración de percepciones en dos sentidos en cómo obtenerlas positivamente y como mantenerlas asertivamente. Sin embargo antes de obtener y mantener precepciones positivas debe construir una matriz de opinión publica que le permita alinear sus discursos con sus acciones, de lo contrario será un discurso sin el respaldo de sus acciones con el denominado “efecto de rebote”, es decir que crea la percepción que dice una cosa, pero hace otra cosa, eso solo se puede comprender, que en la dinámica de la comunicación esta debe ser estratégica, continua, coherente, precisa, activa y trascendente.
La buena comunicación requiere dejar de ver lo obvio como la crítica y profundizar los elementos que están allí pero que no todos pueden verlos y apreciarlos para comunicarlos, como dice otro adagio “no es lo que tienes, es como lo usas” el Presidente Morales aún podría echar mano de esos elementos de su agenda que merecieran comunicar oportunamente como potenciales mensajes de su gestión, tal como lo es el tema del “ combate a la desnutrición” por lo que debería retomar lo que vale la pena y desechar mas lo que no tiene tanto efecto positivo para comunicar y que no le trae réditos.
En suma actualmente el presidente Morales se pierde entre el texto de su discurso y el contexto de su entorno, la comunicación requiere de planificación y una disciplina discursiva que permita rebatir con ideas y con propuestas los ataques de la opinión publica. En conclusión la “teoría del Contexto” se trata de trabajar en la connotación de las personas, dicho en otras palabras en una interpretación positiva tanto de sus discursos como de sus acciones, partiendo de la premisa que la realidad no es lo que él dice sino lo que entienden las personas que escuchan lo que él dice, nuevamente regresamos al principio no somos lo que decimos, somos lo que hacemos, pero mientras lo hacemos hay que diseñar una estrategia para posicionar lo que decimos y luego demostrarlo con acciones contundentes que se conviertan en una realidad compartida. La “teoría del Contexto” nos invita a reflexionar que debemos ser conscientes que nuestro discurso es polisémico, ósea que tiene varios significados y demuestra una intencionalidad en si mismo que tiene el poder de posicionar menajes en nuestro público.

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