Nació en Copenhague y parece destinado a morir en países como Guatemala. El 8 de marzo, al igual que cada año desde que se propuso en la capital danesa en 1910, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer.

Muy ligado a esto ocurrió algo que no solemos ver a menudo: Guatemala apareció dos días consecutivos en medios informativos internacionales. ¿Tiene que ver con la fecha que conmemoramos? Sí, y en realidad, esa es la parte triste. La primera noticia me la encontré el lunes haciendo repaso por los principales periódicos deportivos españoles. No se acerca (para nada) en gravedad a la segunda, pero me sirvió de antesala para lo que se venía. El diario AS titulaba su nota: “’Cheerleaders’ contra un fútbol en grave crisis”. Creo que cualquiera que haya visto aunque sea cinco minutos de algún partido de la liga nacional se habrá imaginado ya por dónde continúa la publicación.

La Fedefut decidió cavar su tumba porque, como decía mi maestro de Estudios Sociales, “el que avisa, no es traidor”. La FIFA puso unas condiciones que los directivos nacionales no quisieron (o atrevieron, o arriesgaron) a cumplir. ¿El resultado? Que si el fútbol local ya estaba en una situación precaria, hacerlo desaparecer del mapa puede ser un golpe mortal, por lo fuerte y lo inesperado del mismo. Aunque bien es sabida la “tradición” de la contratación de edecanes para eventos de todo tipo en Guatemala (digo de todo tipo porque van desde el deporte hasta la política), el diario español señala que si están ahí es porque el fútbol ya no mueve pasiones como antes, porque algo que comenzó como un juego terminó siendo una pista más en la estación de la corrupción nacional.

Poner a una chica con una valla publicitaria por vestimenta parece ser la forma más efectiva de volver a atraer la atención. ¡Ojo! lo digo sin ser psicólogo ni mercadólogo. Pero eso fue solo un intento de entrada ante el que será uno de los platos fuertes (para mal) del año. 8 de marzo, portal web de la BBC. “Guatemala: 21 niñas y adolescentes mueren en un incendio en el centro de acogida para menores Hogar Seguro Virgen de la Asunción”. ¿Quién inició el fuego? Realmente no se sabe. ¿Quién terminó en ese fuego? Pues 31 chicas (de momento) que estaban en ese centro tan variopinto como insostenible.

El abandono parental, la inestabilidad familiar y los actos delictivos son “pecados” que en ese infierno se pagan al mismo precio; aunque quizá, comparado con la realidad que muchas de ellas debían enfrentar en las calles, era más un purgatorio. La primera noticia es una que hace que el fútbol pase a segundo plano; la segunda, en cambio, quedó en segundo plano por el fútbol (situación de la que me declaro, al igual que muchos más que vieron la jornada de Champions League, cómplice). ¿Y las mujeres en cada una de ellas? Quizá las primeras sí recordaron que era 8 de marzo… las otras no llegaron a comprender por qué donde vivían se llamaba “Hogar Seguro”.   República es ajena a la opinión expresada en este artículo