La impunidad crece en Panzós, Alta Verapaz. La finca Palestina y una de las vías de comunicación siguen invadidas y bloqueadas por un grupo que, además, sigue destruyendo las plantaciones de palma y afectando el empleo de unas 200 personas.

Los invasores no aceptaron dialogar y además de tomar propiedad privada, impiden el paso en uno de los caminos, obligando a miles de comunitarios que se dirigen al municipio, a viajar una hora adicional por otra ruta.

Mientras tanto, el alcalde Jaime Chub se siente desprotegido y sin apoyo porque a inicios de este mes fue asesinado uno de sus custodios y aunque ya pasaron más de 10 días del crimen, ninguna autoridad ha buscado hablar con él del suceso.

Asimsimo, pese a la gravedad de los dos hechos, la invasión que causa desempleo de decenas de guatemaltecos y el crimen contra su guardaespaldas, asegura que no ha recibido ningua comunicación del Ministerio de Gobernación para tratar de retomar el control en la zona.

No quisieron dialogar

“Los invasores, quienes se niegan a hablar de manera directa con la empresa, mantienen cerrado el paso peatonal y automovilístico por la carretera de uso público de la finca, bloqueando las rutas de acceso del ferry que comunica a la cabecera municipal de Panzós con el área sur de Panacté y Sepur Zarco“, indica la empresa por medio de un comunicado.

“La invasión conlleva, además, a que unos 200 colaboradores se quedara, por el momento, sin laborar. Una situación lamentable que repercute de manera directa contra el desarrollo y las fuentes de empleo de la zona de Alta Verapaz, violando el derecho humano de acceso al trabajo”, añade la compañía.