Una jueza estadounidense acordó el jueves dar más tiempo a cinco expolicías hondureños acusados de ayudar al hijo del expresidente Porfirio Lobo en actividades de narcotráfico, para que consigan información relevante a su juicio.

Los expolicías están acusados de conspiración para enviar droga a Estados Unidos. Fueron encarcelados en Nueva York desde el año pasado y asistieron a la audiencia con la jueza Lorna Schofield vestidos con traje azul de presidiario.

Solo un acusado no participó ni estuvo representado por su defensa: el expolicía Jorge Alfredo Cruz Chávez.

Según una fuente allegada al caso, esto podría indicar que se ha declarado culpable para intentar reducir su condena y por tanto no enfrentará un juicio, sino que será sentenciado por la jueza.

Casi todos los expolicías acusados -Cruz Chávez, Mario Guillermo Mejía Vargas, Juan Manuel Avila Meza, Carlos José Zavala Velásquez y Víctor Oswaldo López Flores- se entregaron a la justicia estadounidense en Honduras el 11 de julio de 2016, y fueron trasladados a Nueva York. Otro expolicía acusado, Ludwig Criss Zelaya, fue extraditado en diciembre.

Los acusados participaron en una reunión en junio de 2014 con dos mexicanos presentados por Fabio Lobo que actuaban como narcotraficantes del poderoso cartel de Sinaloa pero eran en realidad informantes de la agencia antidrogas estadounidense (DEA).

La reunión fue filmada y en ella, según el gobierno estadounidense, los seis acusados mostraron un mapa de Honduras a los agentes de la DEA y señalaron donde había retenes policiales y ofrecieron un plan de ruta para la droga.

 

Fabio Lobo, hijo del expresidente Lobo (2010-2014), fue capturado por la DEA en Haití en mayo de 2015 y desde entonces está encarcelado en Nueva York. Se ha declarado culpable y espera su sentencia.

Las recientes revelaciones de un testigo en el marco de su proceso, el excapo de la banda Los Cachiros Leonel Rivera, sacudieron a la élite de Honduras.

Rivera, también encarcelado en Estados Unidos, implicó en vínculos con el narcotráfico al ministro de Seguridad Julián Pacheco, al expresidente Lobo y al hermano del actual presidente Juan Orlando Hernández, el diputado Antonio Hernández, entre varios otros. Todos niegan las acusaciones.