A veces tengo la sensación que la Justicia en Guatemala se imparte a conveniencia y con criterios diferentes para casos similares cuando debería ser “ciega” con los mismos criterios de igualdad ante la ley para todos los casos.  No puedes medir a unos con una vara y cambiarla para medir a otros. 

         ¿A qué viene este comentario?  Pues hace dos días dejaron libres a unos sospechosos del asesinato de unos policías.  La jueza dijo que era por falta de mérito.  El caso del asesinato es grave y si es a un policía, en todas partes del mundo las penas y las condiciones son más rigurosas aún.  Sin embargo, por casos donde no hay asesinatos se les ha dado prisión a los sospechosos sin que representen un peligro para la sociedad por sus casos como lo fue el del hijo del presidente o su hermano y otros tantos que guardan prisión por algún caso de posible estafa o fraude o corrupción.  No digo que estos delitos no deban ser castigados sino que me parece que mientras no se dicte sentencia me parece raro que alguien acusado por el delito de asesinato salga libre mientras que los acusados por otros delitos guarden prisión preventiva sin posibilidad de sustitución por la domiciliar.

         Sé que no tengo toda la información que tiene cada juez en cada caso pero como expresaba al inicio, es una percepción que me causa una sensación de desigualdad ante la ley.  Aparte de esto, cuando vemos las cifras de la violencia homicida en Guatemala siento que nuestro sistema de Justicia es débil.  Y precisamente debe fortalecerse para que los que sean encontrados culpables no estén libres cometiendo asesinatos a cada rato.

         En cuanto al ataque a la corrupción, mi sensación es que hay dedicatoria.  Hace rato que sabemos del caso de sobornos de la empresa brasileña Odebrecht y todavía no hay acusados ni nadie que esté siendo sometido a juicio por este escándalo de corrupción que se generalizó en casi todos los países de Latinoamérica.  El departamento de Justicia de los Estados Unidos dio a conocer que esta constructora habría sobornado con US$18 millones a funcionarios para verse beneficiado con proyectos carreteros.  Se habla que caerían las cabezas de la mayoría de diputados de la UNE y algunos de los que quedan del PP.  Sin embargo, aún no hay nada.  ¿Por qué no?

         Por otro lado, siguen cayendo cabezas de diputados por casos de plazas fantasma en el Congreso.  Definitivamente esto ha sido una lacra en nuestro país.  Pero además del Congreso hay que revisar todos los ministerios pues siempre se ha hablado mucho de las plazas fantasmas en las diferentes entidades del gobierno. 

         Para terminar de complicar el asunto de las incongruencias en el tema de Justicia, me parece una payasada el caso del juicio contra el Alcalde y que deba presentarse a un juzgado para aclarar unas palabras que dirigió a los vendedores de la plaza comercial El Amate con ocasión del sexto aniversario de ese lugar.    Y me parece ridículo pues mientras matan policías, taxistas y gente inocente todos los días estamos persiguiendo y fastidiando a personas que trabajan y están ocupadas viendo cómo mejorar las condiciones de este país con juicios que rayan lo ridículo.  Esto significa innecesarios costos y deja mucho que desear de nuestro sistema de justicia.

         En fin, este artículo es una forma de expresar mi frustración por tantas inconsistencias que percibo de nuestro débil sistema de justicia.  Hay mucho por hacer.  Precisamente en ProReforma están los cambios a la constitución que evitarán la politización y discrecionalidad de nuestro deficiente sistema de justicia.  Lástima que dejaron en la nueva propuesta que está en el Congreso muchas de las sugerencias que ProReforma había planteado y han metido otras que apenas si cambiarán la situación actual.  Aun así, es un avance, siempre y cuando se depuren algunos artículos que harían retroceder la Justicia en el país.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo