Han sido un par de semanas terribles para el país, el desastre de lo público se ha desnudado ante nuestros ojos y la incompetencia e indolencia de los burócratas ha mostrado su horrible cara para que el mundo entero la vea. Otra vez Guatemala está en las noticias del mundo entero, por otro desastre burocrático estatal en dos centros de menores, uno un “hogar” para víctimas que, según las niñas internas, era un infierno de abusos y violencia contra las menores y una mezcla de delincuentes con víctimas de abuso.

El otro centro llamado Etapa II, como si el macabro e inhumano papel en esta obra de terror hubiese planteado este como segundo acto del horror otro un centro estatal de detención de menores donde se mezclaban menores delincuentes con mayores de edad, muchos de ellos mareros. Hizo muy bien el presidente de la República y el Ministerio de Gobernación y la PNC en dar la orden de asaltar el centro amotinado y tomado por delincuentes mareros y al menos lograr rescatar a algunos de los monitores que eran los rehenes y fueron torturados y asesinados por estos criminales que en algún momento fueron menores de edad en conflicto con la ley penal y hoy son ya criminales endurecidos por años de delitos abuso y miembros del crimen organizado.

Curioso, por demás, que la CICIG no le interese investigar y desarticular ese crimen organizado que milimétricamente cabe en su mandato.

¿Será porque los delincuentes estos no son políticos o empresarios o militares y entonces no cabe en sus planes ideológicos? El crimen organizado a nivel nacional de las extorsiones de las maras parece no rendir réditos políticos para las embajadas y ONG de extrema izquierda que pululan alrededor de la CICIG, así que ese crimen organizado poco importa, que siga la matanza y la incompetencia y el incumplimiento de deberes de jueces, del MP, de la PDH, del Consejo Nacional de Adopciones, de la SBS de la Presidencia, allí no hay nada que ganar de influencia política dentro del corrupto Congreso y además no nos vamos a ir en contra de nuestros aliados de izquierda colocados por la UNE en esas instituciones, pues, claro, el juego es hacer política con la persecución penal y el escándalo mediático, no arreglar el sistema o tecnificar la persecución e investigación criminal. Aquí el juego es hacer política y destruir la Constitución y la seguridad jurídica de todo el país con una reforma constitucional desastrosa.

Que el Estado de Derecho se fortaleza y que los guatemaltecos podamos vivir en paz con ley y orden, esos son tonterías de la derecha radical que recibe órdenes del Mariscal Zavala. Sepulcros blanqueados les decía Dios Nuestro Señor a los fariseos.

República es ajena a la opinión expresada en este artículo