El Senado argentino aprobó la ley el uso de cannabis con fines medicinales, en medio de la emoción de madres con niños enfermos que ya lo utilizan y que siguieron la sesión desde una sala contigua en el Congreso.

La ley garantiza el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso de la planta medicinal, terapéutico y paliativo del dolor y faculta al ministerio de Salud a proporcionar de manera gratuita el medicamento a los pacientes con epilepsia refractaria, autismo u otras patologías

En un rápido trámite sin debate y por unanimidad el proyecto que ya tenía el visto bueno de la Cámara de Diputados, fue aprobado por el voto afirmativo de los 58 senadores presentes.

Lo que busca la norma es “garantizar el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados” de la planta, a todos aquellos pacientes que se incorporen a un programa nacional para el estudio y la investigación del uso del cannabis.

La iniciativa impulsa la producción pública del cannabis y permite importar el aceite para los pacientes con indicación médica, pero no contempla el autocultivo, un reclamo de las familias que tratan a sus hijos con este producto.

“El tiempo nos dio la razón, es una ley perfectible, pero llegamos al principio”, declaró Valeria Salech, de la organización Mamá Cultiva, con la voz quebrada por la emoción tras la votación, mientras otras madres se abrazaban y aplaudían la noticia.