La convocatoria fue realizada con base al artículo 20 de la Carta Interamericana Democrática para tratar el caso de Venezuela. Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), emitió un comunicado rechazando la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.

El país suramericano mantuvo dos reuniones extraordinarias del Consejo Permanente el 28 y 29 pasados. Durante las reuniones, la canciller Delcy Rodríguez denunció pretensiones de injerencia de los gobiernos miembros de la OEA.

Perú desconoce a Venezuela

Debido al constante “desacato” del Parlamento de Venezuela, el Tribunal Supremo tomó el control. Con este hecho, el gobierno de Nicolás Maduro se convierte en una dictadura.

A nivel internacional, Perú fue el primer país en retirar a su embajador en Venezuela. “Frente a la gravedad de estos hechos, el Gobierno del Perú ha decidido retirar de manera definitiva a su Embajador en la República Bolivariana de Venezuela”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país.

Reacciones locales

El líder de la oposición, Henrique Capriles dijo a la prensa: “Se vive una dictadura en Venezuela… El gobierno está desconociendo el voto de los venezolanos. En nuestro país se ha cometido un golpe de Estado”.  Pero no es la única reacción. El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski dijo en su cuenta de Twitter “América Latina es democrática. Es inaceptable lo que ocurre en Venezuela”.

El presidente de Tribunal Supremo, Julio Borges rompió el texto de la sentencia diciendo que es basura. “Esta sentencia va contra un pueblo que votó a favor de un cambio en el país”. La reacción de Borges fue aplaudida por miembros del Parlamento.

Allan Brewer-Carías, doctor en derecho y profesor de la Universidad Central de Venezuela dijo: “En Venezuela se ha consolidado definitivamente una dictadura judicial conducida por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), actuando y dictando sentencias arbitrarias; es decir, literalmente, como le da la gana, sin importarle lo que pueda decir la Constitución o la ley, sin respetar las formas procesales constitucionales ni legales, y violando todos los principios más elementales del derecho y del proceso”