Hay quienes nos tenemos que mover en la misma ruta todos los días. Muchas de estas tienen como destino lugares en común y por eso tomamos buses, usamos taxis o servicios como Uber. Pero hay una opción nueva que está aplicando Lyft, una compañía de transporte compartido, que mejora la experiencia de transporte en Estados Unidos.

Los buses públicos se llenan, a ciertas horas, al punto en el que la gente cuelga de las unidades o parecemos sardinas enlatadas. Con los taxis puede ser una ruleta rusa el precio, el tipo de chofer, el estado de la unidad o trivialidades como la música.

¿Y qué pasa con los servicios de transporte compartido? Bueno, a veces no hay gente disponible por el área o los precios son demasiado altos. Esta es la propuesta de Lyft para solucionarlo: Una flotilla de buses que recorren una ruta específica o shuttle.

La idea de la empresa es crear rutas con diferentes paradas a un precio accesible. Imagina viajar en una camionetilla limpia, con aire acondicionado, en la que nadie va de pie. ¿No haría más cómodo la ida al trabajo y el regreso a casa? Lyft Shuttle hace precisamente eso. De momento está siendo aplicado en San Francisco y en Chicago, como parte de un estudio de viabilidad.

Este servicio es parecido al de la empresa Chariot, que ofrece trasporte a edificios de empresas con muchos empleados, comprado por Ford el año pasado. Con la popularidad de estos servicios, no sería nada raro ver que nuevas empresas de transporte compartido surjan en el país.