Mientras Estados Unidos, Brasil, Colombia, Perú y la Unión Europea han demostrado su rechazo y condena al golpe de estado de Nicolás Maduro en Venezuela a través de comunicados, Bolivia lo ve con buenos ojos.

En relación a las duras críticas que recibió el hecho, Evo Morales dijo: “es un nuevo ataque para fracturar la democracia y que desconoce la Constitución”. “Esto sólo responde a intereses extraterritoriales que atentan contra la unidad de Latinoamérica y El Caribe”, agregó.

¿Cómo el TSJ dio el auto golpe?

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela dictó dos decisiones por las que despoja de sus inmunidades parlamentarias a los diputados de la Asamblea Nacional y se atribuyó las funciones de dicho Poder del Estado

La primera resolución, del 27 de marzo de 2017, declara la inconstitucionalidad de acuerdos legislativos calificando como actos de traición a la patria el respaldo a la Carta Democrática Interamericana, instrumento jurídico solicitado por Venezuela en año 2002.

La segunda resolución, del 29 de marzo, el tribunal declaró que la “situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional”, que no conoce respaldo constitucional ni en las atribuciones de la Asamblea (art.187 de la Constitución), ni en la de la Sala Constitucional del TSJ (art.336 de la Constitución) y que viola la separación de poderes que la propia Constitución exige sea respetada por todos los jueces los que deben “asegurar su integridad” (art.334).

Con estas disposiciones, los parlamentarios perdieron su inmunidad y el Tribunal Supremo de Justicia asume el poder Legislativo del país dando a Nicolás Maduro poder absoluto sobre el país.