¿Alguna vez han entrado a un lugar y han sentido la necesidad de abrazar a todas las personas ahí dentro? A mi eso es lo que me pasa siempre que pongo un pie en Filgua. En mi columna de hace dos semanas les hablé acerca de cómo ir a este evento es un acto mágico e imperdible. Hoy, después de haber visitado ya dos veces la edición 2017 de Filgua, quiero contarles cómo fue mi visita para animar a los que aún no han ido.

En las redes sociales de Filgua se pueden encontrar muy fácilmente el recuerdo de las maravillosas actividades que se llevaron a cabo. Hubo firmas de libros, exposiciones, pequeñas obras de teatro; lectura y por supuesto, muchos pero muchos buenos precios en los libros. Mis stands favoritos (y sí, esto es una recomendación) fueron Catafixia, F&G Editores, La Casa del Libro y por supuesto la editorial Cultura. Pero aunque estos los escojo por mis gustos muy personales, tengo que decirles que Filgua se encargó de hacer un lugar especial para todos, así que creanme cuando les digo que más de algo de todo ese mundo maravilloso les va a encantar.

Con la dedicatoria a Margarita Carrera y el invitado de Honor: el mundo de Asturias, Filgua también se lució. Nos recordó a exponentes maravillosos de nuestro país y supo adaptar para cada edad y corazón, un poco de la obra de Asturias. Lo increíble de Filgua es que le abre sus puertas a los escritores más reconocidos pero también se concentra en darle un espacio a los nuevos escritores que abundan y tienen mucho talento.

Si todo lo que he dicho no les convence, este año Filgua tiene comida riquísima. Al final de todos los stands hay ventas de distintos restaurantes ofreciendo menús con precios económicos y además riquísimos. Y para terminarlos de convencer, les contaré que Filgua tuvo iniciativas muy cariñosas con los lectores. En varios stands se pueden donar libros para las bibliotecas que están por todo el país. Y poemas, el jueves pasado que visité Filgua, a mi mejor amiga y a mi nos leyeron un poema mientras caminábamos entre los stands.

Sin más que decir, no falten a Filgua. Aún pueden hacerlo hoy y mañana. Vayan a disfrutar de las actividades, a realizar las mejores inversiones y a disfrutar con toda la familia. Y por supuesto, no se olviden de mantenerse muy atentos, caminando por esos pasillos es posible encontrarse con cada personaje de la literatura guatemalteca…¡que para qué les cuento! Mejor vayan a comprobarlo. ¿Quién se puede resistir a Filgua?

 

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