La Asociación Solidarista de Empleados de Minera San Rafael han tenido que entregar a los empleados cerca de medio millón de quetzales en cuanto a anticipos de monetarios. Esto con el fin que los empleados puedan pagar cuentas o en otros casos solicitar créditos bancarios para sobrevivir ya que en este momento no pueden generar ingresos.

Para pertenecer a Asemis a los empleados se les descuenta una cantidad de su sueldo como ahorro y eso les da otros beneficios como créditos monetarios. La vicepresidenta de Asemis Laura de León informó que han tenido que entregar entre Q160 mil y Q170 mil los meses anteriores que ha permanecido suspendida la mina pero que este mes de julio el aumento fue mayor.

Según De León han tenido que generar restricciones para la entrega de anticipos. Algunos colaboradores le han informado que el dinero que retiran les sirve como una prueba al ente bancario para solicitar un crédito mayor por lo que esta situación puede ahorcarlos al tener dos o más créditos.

La Asociación ahorita puede reducir la entrega de créditos y solo garantizar la entrega de dinero que los socios tiene ahorrado. “La intención no es ahorcar a los colaboradores. Lo que ellos quieren es que se le dinero confiando que la situación se va a resolver pero y si no se resuelve no van a tener cómo pagar”.

Laura De León vicepresidenta de Asociación Solidarista de Empleados de Minera San Rafael.

 

Asemis pide calma

Se ha tratado de decirles a los colaboradores que mantengan la calma pero entendemos que tienen necesidades y cuando solicitan sus ahorros se les entrega.

Asemis organizan proyectos de desarrollo a los colaboradores de la mina San Rafael. Realizan proyectos de albañilería, jardinización, servicios de recursos humanos y transporte interno del municipio que se hacen por medio de la asociación.

De León informó que debido a esta crisis se ha tenido que despedir a 30 colaboradores de la asociación. “Se trató al máximo para mantenerlos en planilla pero por el cierre de operaciones se tuvo que tomar esta medida”, comenta.

La representante también hizo un llamado a las autoridades judiciales para que tomen conciencia de la situación real que sucede. “Nosotros los invitamos al diálogo. Nosotros como contratista de Mina San Rafael podemos dar responsabilidad con la que trabajan y les pedimos que tomen las decisiones siempre y cuando que no afecten el marco legal”.

Según datos de ASEMIS son cerca de 700 empleados que están inscritos en la Asociación.

Restaurantes y comercios están a punto de cerrar desde que la mina suspendió operaciones y cada vez hay menos gente que consume en el pueblo. Con la llegada de la mina se instalaron restaurantes, hoteles, bancos y comercios.