Guatemala ha experimentado cifras récord en incautaciones de cocaína proveniente de suramérica. A la fecha, un total de 3 mil 410 kilos de esta droga han sido incautados por elementos de la policía nacional civil (PNC).

Sin embargo, y pese a la buena actuación de las autoridades, la cifra récord tiene una lógica. Y es que según investigaciones realizadas en conjunto por la  Drug Enforcement Administration (DEA), y las autoridades en materia de seguridad de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, existen tres fenómenos que marcan los movimientos y las incautaciones en Guatemala, según informes de inteligencia a los que tuvo acceso República.

1. Reacomodo de mandos medios en los cárteles mexicanos

Durante los últimos dos años, los cárteles mexicanos han tenido reacomodos en los mandos operativos que se comunican directamente con las personas que cruzan la droga a México y luego a Guatemala. Este cambio de liderazgo ha producido ciertas dudas en las estructuras que desde Colombia.

Según los documentos de inteligencia, de los nueve cárteles que existen en México, al menos 4 de ellos han tenido cambio de liderazgo en esos mandos medios. El más importante para la región es el cártel “Nueva Generación”.

2. Prueba de nuevas rutas y nuevos métodos para transportar la droga

Estos mismos informes de inteligencia, dan cuenta que los cárteles están probando nuevas rutas de tráfico para llegar a Veracruz, Quintana Roo, Guerrero y el Estado de México, principales lugares a donde la droga es enviada desde Guatemala.

3. Mejor intercambio de información entre autoridades

El flujo de información y la identificación de los equipos operativos en Guatemala y el Salvador, han mejorado significativamente el seguimiento a los cárteles y sus operaciones. Colaboradores eficaces y personal infiltrado de la instituciones han informado de manera eficiente a las autoridades y esto se ha visto reflejado en el aumento de las incautaciones en el país.

Sin embargo…

Pese a los esfuerzos y a la buena actuación de las autoridades, Estados Unidos advierte que la corrupción sigue siendo el principal problema que afrontan en el país para la lucha antidrogas.

Según el Informe Internacional de Estrategia de Control de Narcóticos (INCSR, por sus siglas en inglés) presentado en marzo pasado, Centroamérica sigue siendo el gran corredor de tráfico de cocaína desde Sudamérica hasta su territorio.

El informe señala  que por Guatemala se trafican alrededor de mil toneladas métricas de cocaína al año, la gran mayoría destinadas al mercado estadounidense.

Según el informe, las organizaciones criminales explotan “las fronteras porosas” del país y la sobrecarga de las agencias policiales para “traficar narcóticos, cultivar marihuana y opio, producir heroína y metanfetamina, y el contrabando de productos químicos precursores”.

Así, la “ausencia de una presencia permanente” de las fuerzas del orden en muchas áreas del país “permite otras formas de delincuencia transnacional además del narcotráfico”, incluyendo el tráfico de personas, armas, productos falsificados y otro tipo de contrabando.

“Sin embargo, la lucha de Guatemala contra las organizaciones criminales sigue siendo obstaculizada por la corrupción endémica, las instituciones públicas débiles y los recursos presupuestarios inadecuados”, agrega el documento.