“El huracán Irma sigue siendo una amenaza que va a devastar Estados Unidos en Florida o en alguno de los estados del sureste”. Esta frase la pronunció el viernes el jefe de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) de EE.UU., Brock Long, y sus palabras hacen que se preparen para lo peor en el país. Más si cabe después de ver cómo el huracán destruyó el Caribe y que a su paso por Cuba recuperó la categoría 5 de intensidad.

Más de un millón de estadounidenses abandonaron sus hogares en busca de un lugar más seguro. Las previsiones de las autoridades de Miami hablan de que empezarán a sufrir los primeros vientos huracanados este  sábado por la noche y nadie sabe a ciencia cierta el impacto que tendrá. Los que se han quedado se han preparado para lo peor protegiendo al máximo sus viviendas.

 En Cuba el huracán mostró la fuerza con que azota el Caribe