La policía catalana acordonó la Sagrada Familia debido a una falsa alarma. La amenaza provocó el cierre de tres calles de Barcelona, al alrededor del templo de la Sagrada Familia: Provença, Rosselló y Sardenya.

Asimismo, la catedral de la Sagrada Familia fue desalojada, así como los comercios cercanos. Las medidas se tomaron en lo que se confirmaba la veracidad de la amenaza.

Los Mossos (la Policía catalana) indica que han activado al TEDAX, Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos, por una furgoneta estacionada en el entorno de la Sagrada Familia.