Verde Ver es el blog de ecología de Zulena Escobedo y República lo publica los domingos (Más información en : [email protected])

En un post anterior comentaba de mi afición por las suculentas y cómo se puede incorporar el cuidado de estas como pasatiempo y liberarnos por un rato del estrés diario.

Hoy, les hablaré de otro pasatiempo, los cactus. El aprecio por estas particulares plantas surgió cuando hace muchos años mi papá me regaló un cactus para colocar en el escritorio de oficina. Lo bueno que no necesitaba muchos cuidados y además, de la misma planta se podía reproducir y trasplantar, así que les fui tomando gusto.

Una familia amplia

cactus pertenecen a una familia amplia de plantas que tienen la capacidad de adaptarse a condiciones extremas de clima, principalmente cálido. Tienen formas caprichosas muchas veces, cilíndricas, esféricas o aplanadas. Pertenecen a la familia de cactaceae, la mayoría son suculentas o crasas. Existen alrededor de 2,000 especies, se encuentran principalmente en zonas áridas y semiáridas, también crecen en zonas subtropicales y tropicales húmedas.

A lo largo de la vida de la planta puede florecer, dependiendo la especie y las condiciones en las que se encuentre. De las plantas que yo tengo en casa, solo un cactus ha florecido.

Los cactus son endémicos de América, se diferencian de las suculentas principalmente porque tienen espinas y la constitución del tallo.

Buen aliado en la oficina

Los cactus son capaces de absorber la radiación que emanan los dispositivos electrónicos, así que son ideales para armonizar el lugar de trabajo, ya sea en la oficina o en el hogar. Además, según algunos estudios (poco documentados) al incluirlos en la decoración de lugares de trabajo, tienen la probabilidad de reducir el estrés y mejorar la concentración.

También, en lugares cerrados aporta calidad del aire, lo que repercute en la salud de las personas. Otra de las propiedades de los cactus es en la nivelación de la humedad del aire, lo que incide en prevenir la resequedad de la piel, las mucosas y la garganta. Así que, presentan muchos beneficios y el principal, cultivarlos puede servir de distracción y ayuda a disminuir las cargas de estrés.

Un singular terrario

Existen muchas formas para cultivar los cactus, por ejemplo: en una base de cristal, en recipientes de barro, de cerámica o plástico, o bien un terrario que además de conservar las plantas dará un toque artístico al espacio.

Para elaborar el terrario, en viveros o tiendas de artículos para el hogar se puede encontrar macetas atractivas de diversas formas y materiales.

La creatividad no tiene límite para que el terrario tome forma, solo es de asegurarse que tenga el drenaje, un sustrato adecuado y espacio suficiente para que las plantas se conserven y desarrollen. Se puede combinar varias especies de cactus y suculentas, si desea un contraste de colores, texturas y formas.

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