En Guatemala, niñas son obligadas a casarse, sus propias familias las entregan como esposas en matrimonios arreglados.

Integrantes de la Mesa a Favor de la Niñas y Adolescentes señalaron que cuando las menores se casan a temprana edad se les condena a vivir en un círculo de pobreza, lo cual no permite cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Valeria Montúfar, asistente técnica de la organización Paz Joven,

“Estamos en una edad en la cual tenemos muchos sueños y metas, pero al llegar el matrimonio se truncan porque se les cierran a las puertas para que se dediquen a atender la casa”.

 

Las Leyes que protegen a las menores en Guatemala

Hace apenas ocho años, el Código Penal guatemalteco, en su artículo 200, establecía que los agresores que hubieran cometido el delito de violación podían librarse de la pena si contraían matrimonio con la víctima, siempre y cuando ésta fuera mayor de 12 años.

Con ello se condenó a las víctimas a una violación continuada.

Ahora la legislación guatemalteca es más drástica en la persecución penal del delito de violación en menores de 14 años.

El Código Penal en su artículo 173 establece el delito de violación, enfatizando que siempre se comete este delito cuando la víctima es menor de catorce años, aun cuando no haya violencia física o psicológica.

El artículo 174 agrega que hay agravación de la pena de violación cuando se produce el embarazo en la víctima.

En otras palabras, todo acto sexual con una menor de catorce años que además resulta embarazada es un delito sexual agravado.

En el 2015 los diputados habían establecido la mayoría de edad para poder casarse, pero dejaron algunas excepciones que con estas nuevas reformas al Código Civil quedan eliminadas.

De urgencia nacional el pasado 17 de agosto del presente, El Congreso de la República aprobó el decreto 13-2017 para fortalecer la prohibición de que menores de edad puedan contraer matrimonio o unión de hecho.

La diputada Alejandra Carrillo expresó

“Con los matrimonios de adolescentes lo que se evidencia es círculos de violencia y desnutrición, incluso casos donde se excusa en un matrimonio una especie de trata de personas”

La población adolescente en Guatemala, que asciende a más de dos millones, entre la cual un 50 por ciento son mujeres, afronta un considerable ascenso de embarazos precoces.

Lo anterior es la principal causa de mortalidad materna e infantil, así como abortos involuntarios.

Línea de orientación para niñas y adolescentes  

La Asociación Pro Bienestar de la Familia (Aprofam), ha puesto a disposición de la población una línea de orientación para adolescentes.

El número es 5587-4816, que funciona gratuitamente de 8:00 a 20:00 horas, y es atendido por personal especializado en consejería.

Las orientadoras que responden las llamadas, reciben 20 a 25 diarias, aunque el número varía.

De estas comunicaciones, la mayoría son por consultas acerca de embarazos inesperados, para saber sobre uso de métodos anticonceptivos, problemas familiares y sentimentales.

La confidencialidad es lo primero que se garantiza a las jóvenes que solicitan la ayuda.

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