Los güisquiles o chayotes como se les conoce, son de sabor suave, permiten prepararse de diversas maneras y combinarse con otros ingredientes para sorprender con platillos agradables al paladar.

Son verduras de fruto con forma alargada, de un colorido verde claro u oscuro,  de textura firme y húmeda.  Al seleccionar los güisquiles, deberán estar firmes, con su piel lisa, suave y brillante. Es preferible adquirir los menos grandes ya que estos podrán estar muy maduros y de sabor  menos agradable. Almacene en refrigeración, durarán un par de semanas.

Para cocinar los güisquiles como el resto de verduras prefiera los métodos de preparación sin grasa como puede ser al vapor u horneados. Para aportarles sabor un poco de sal y pimienta será suficiente o  perfumarlos aún más con laurel, tomillo, perejil, entre otros.

Van bien con mantequilla, crema o salsa de tomate, en guisos con cebolla, apio, chile pimiento y tomate o en caldos o sopas. Combinados con carne molida en un picadillo o como guarnición de un pepián o jocón para mencionar algunos de los recados guatemaltecos.

Una manera fácil, será cortar cubos de güisquil, cocinarlos al vapor y hacer un sofrito con puerro,  loroco y tomate. Posteriormente adicionar huevos batidos y servir con salsa de tomate.

Pero, cómo no mencionar las chilaquilas para lo que se necesitan 2 rodajas de güisquil, se rellenan con queso fresco, se envuelven en huevo batido,  se fríen y se acompañan con salsa de tomate. ¡Una verdadera delicia! Aunque también, se preparan como postre en forma de puré y su mayor exponente es la infaltable chancleta dentro del recetario tradicional. Estas chancletas son güisquiles cortados a la mitad, su pulpa cocinada y hecha puré se mezcla con miga de pan dulce, crema, azúcar, crema, vainilla, pasas y yema de huevo. Se cubren con miga de pan y mantequilla derretida y se hornean, para que luzcan gratinadas.

Nutricionalmente, los güisquiles  ofrecen antioxidante,  vitaminas y por su alto contenido de agua, son bajos en calorías. Contiene proteína y casi nada de grasa. Ahora bien, su contenido total de nutrientes estará basado en la forma como sea preparado, por lo que cuide la cantidad de sal que se le adiciona, así como las grasas como mantequilla o crema porque le estará  adicionando calorías. Asimismo, ofrece una sensación de saciedad.

En esta ocasión les comparto una receta de un pulique especial.

Para esta receta necesitamos los siguientes ingredientes:

1 ½  libra de pollo en piezas

½  libra posta de cerdo

2 cebollas

2 hojas de laurel

1 rama tomillo

½ cucharadita comino

2 chiles pimientos

1 pacaya tierna

1 güisquil

4 onzas loroco

6 tomates

2 dientes ajo

Achiote

1 rama apasote

1 cucharada masa maíz

Preparación

Cocinar el pollo y la carne de cerdo en cubos, con una cebolla, laurel, tomillo, comino, chile pimiento y 8 tazas de agua.

Cocinar la pacaya por separado. Escurrir.

Al estar cocinados el pollo y la carne incorporar el güisquil en cubos y el loroco.

Hervir en un poco de caldo, el tomate, cebolla, ajo y chile pimiento. Licuar, colar y verter al caldo.

Pintar con achiote disuelto en poca agua.

Agregar el apasote 5 minutos antes de servir.

Espesar con masa de maíz.