Mgtr. Cristina Barillas

Edición: Cadmon Marroquin / Coordinación de contenidos: Mariela Murga

La pisicóloga clínica Cristina Barillas explica a República la manera para enfrentar el rompimiento de un compromiso.

¿Qué pasó con el Felices por Siempre?

Las frases “felices por siempre” comienzan a resonar en forma de preguntas más que de respuestas en estos momentos, ¿no?.

Has roto tu compromiso, ¿y ahora qué?.

Supongo que jamás pensaste en que la boda, el matrimonio, la luna de miel o la vida con alguien tendría que ponerse en pausa o posponerse.

Pero como todo en la vida, es difícil entender o anticipar los planes que hay para cada quien.

Sospecho que ahorita quisieras que hubiera un manual de instrucciones para indicarte qué hacer.

Pero lamentablemente no hay algo específico que puedas hacer.

Comienzo por explicarte la situación por la que estás pasando.

¿Has escuchado cuando muere alguien que las personas entran en un proceso al que llaman duelo?

El duelo de un compromiso

Este es el transcurso de emociones por las que pasa una persona que ha perdido algo, y en tu caso, el compromiso a tu pareja.

El duelo consiste de cinco etapas predominantes por cierto tiempo.

La primera, la negación, seguido de la ira y la negociación, luego la depresión y finalmente la aceptación.

Negación

La negación es aquella etapa en la que es muy difícil creer y entender esta decisión, aunque haya sido tu decisión, la de tu pareja o la de ambos.

Ira

La ira puede presenciarse en enojo severo hacia otras personas, a sí mismo, o incluso con un ser todo poderoso, preguntándose ¿porqué a mi?, o ¿qué hice para merecerlo?

Negociación

La negociación se manifiesta en preguntas, o intentos de tratos, por ejemplo, si dejo de pedirle algo, tal vez funcione la relación.

O tal vez si voy a la iglesia todos los domingos puedo recuperar la relación, entre otras situaciones.

Luego de haber entendido que este grito de auxilio no ha funcionado, el mecanismo elegido se vuelve en la depresión.

Depresión

La depresión se percibe cuando hay mucha desesperanza y tristeza.

Hay una  tendencias a caer en llanto espontáneo y dificultad de mantener actividades rutinarias.

Aceptación

Finalmente, llega la aceptación, no es esto una sonrisa pintada permanentemente en tu gesto, sino es poder vivir con la idea que el plan que tenías no será el que vivas, pero aprenderás de esto.

Todo este proceso es normal y esperado, es la forma en la que la mente logra adaptarse a la nueva realidad que está viviendo.

No trates de abandonar este proceso, hay que vivirlo.

Para este proceso te recomiendo buscar apoyo en tus familiares y amigos, pues habrán planes que necesitan cambios.

De la misma forma, no considero de más, recomendarte apoyo emocional por parte de un profesional para que te acompañe en este proceso.

Habrán cuestiones que tengas que hacer, por ejemplo, devolver pertenencias, resolver conflictos, y preguntarse qué va a pasar.

Te recomiendo que todo esto lo hagas con una comunicación asertiva y abierta.

Intentando no acusar o suponer más allá de lo que sabes.

Es un momento difícil, por lo que debes intentar de suavizar cada situación posible.

Te digo que eventualmente esto será una cicatriz, no una herida abierta.

Será parte tuyo pero no la principal, saldrás de esto por la puerta grande y podrás manejar lo que venga en tu camino siempre y cuando tomes la realidad como es.

Poco a poco y con compasión, hacia otros y hacia tu persona.

El “felices por siempre” no depende de alguien más, es de ti para ti.

 

Mgt. Cristina Barillas

Psicóloga Clínica

4216 8221

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