La boda real de Meghan Markle y el príncipe Harry apenas llevaba horas de realizada cuando un incidente tocó este evento, sobre todo a Meghan.

Algunos familiares de la actriz estadounidense decidieron viajar a Londres, aunque no eran invitados de la boda, para estar cerca de su familiar que acaparó titulares y portadas en todo el mundo.

“El sábado a solo horas las nupcias reales en el castillo de Windsor, la policía de Londres fue requerida en un centro nocturno donde se había interceptado a dos sujetos, uno de los cuales cargaba con un enorme cuchillo. Ese sujeto era ni más ni menos que Tyler Dooley, el sobrino de 25 años de la flamante duquesa de Sussex, indican medios especializados de la farándula.

El incidente sucedió en una discoteca de Kingston-upon-Thames, al suroeste de Londres y según un comunicado de Scotland Yard, agentes de la policía metropolitana llegaron al sitio hacia la 1:55 a.m..

Ahí un hombre “declaró abiertamente que tenía un cuchillo cuando intentaba ingresar al club”, según informó Sky News. El arma tenía una hoja de casi cautro pulgadas. También se dijo que uno de los hombres cargaba con un aerosol nocivo.

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La excusa del sobrino de Meghan

Para justificar esta acción, Tyler Dooley aseguró que portaba esa arma blanca porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había afirmado que Londres era “una zona de guerra” y necesitaba “protección”.

Ese hombre de 25 años entregó el cuchillo a un vigilante del local, pero se dio a la fuga cuando el servicio de seguridad llamó a la Policía. Sin embargo, después regresó, ofreció su versión de los hechos y no fue detenido, según Sky News.

Trump había realizado esas declaraciones durante un controvertido discurso que pronunció en una conferencia de la Asociación Nacional del Rifle de EE.UU. a principios de este mes.

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