Paramilitares atacan a pobladores que resguardan barricadas

397

La campanas de la iglesia de Jinotega siguen sonando. Desde el mediodía de este sábado se reportan nuevos ataques de grupos paramilitares en las barricadas ubicadas en los barrios Carlos Rizo, Villa Valencia y barrio Sandino.

Las calles están desoladas y los pobladores están aterrorizados luego de los ataques de grupos paramilitares la noche de este viernes que dejaron un muerto y más de 20 heridos, informa La Prensa de Nicaragua.

Este sábado se reporta al menos un joven herido de gravedad en el sector del mercado de la ciudad.

La mañana de este sábado, pobladores quemaron una camioneta en el sector del barrio Sandino, presuntamente era de las que estaban trasladando a los paramilitares que han atacado en la ciudad.

Por esos incidentes, algunos vecinos pidieron a los antimotines que se retiraran del lugar porque lejos de sentirse protegidos, se sentían amenazados y los obligaron a salir.

Los heridos

Representantes de la Comisión de los Derechos Humanos y Diócesis de Jinotega se presentaron al Hospital Victoria Motta, donde se encontraban miembros de la sociedad civil, para exigir conocer el estado de los heridos en los ataques este viernes.

Por las reiteradas negativas por parte de trabajadores del hospital, un grupo de mujeres decidió abrir por la fuerza el portón de entrada del centro, inmediatamente exigieron que en caso de no estar siendo atendidos los heridos, estos fueran trasladados y sin amenazas de detención.

Pablo Zelaya, José Mauricio Hernández, Aarón Arauz, Luis Enrique García, Martín Valle, entre otros, son parte de los más de 50 heridos que fueron reportados y sacados del hospital. Valle fue el último que trasladaron hacia un puesto de salud para ser atendido.

La Comisión de Derechos Humanos junto con el sacerdote Arsenio Medina y el diácono Juan Carlos Rivera, verificaron que los heridos estaban siendo atendidos por el personal del hospital.

Apoyo de Monseñor Enrique Herrera

En los ataques de la noche del viernes, Monseñor Carlos Enrique Herrera fue llamado para apoyar y trasladar heridos y el cuerpo de Abraham Castro, un adolescente de los autoconvocados que falleció en los ataques de los simpatizantes sandinistas.

Monseñor Herrera se pronunció en un comunicado donde expresa que había acordado con los manifestantes de los bloqueos que no siguieran avanzando y mantuvieran la actitud pacífica. Minutos después que el obispo dialogó con los jóvenes se le reportó que estaban bajo ataques por parte de paramilitares controlados por el gobierno municipal.

“Ante el llamado insistente de ayuda y socorro, decidí llamar tanto al comisionado Marvin Castro como al alcalde Leónidas Centeno para pedirles que cesen la violencia, ambos señores negaron su participación en los actos represivos y no me quedó de otra que salir personalmente (en compañía de otros sacerdotes y fieles) a asistir a los heridos…”, cita el comunicado firmado por Monseñor Herrera.

El obispo de Jinotega también solicitó mantener la cordura a los que han optado por protestar, y a las autoridades municipales los invitó no ejercer violencia sobre los manifestantes.

  • Te sugerimos leer:

Personal de Inacif identifica a más víctimas del Volcán de Fuego