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Condecoración Póstuma con la Orden del Quetzal en el grado de Gran Collar a la Tortix

Gabriel Arana Fuentes
20 de agosto, 2017

En el blog de Literatura participa Lorena Flores Moscoso, puede encontrarlo los domingos en República.

Traje formal y ser puntual. Lo primero lo dice la invitación lo segundo es casi de cajón o debería serlo. ¡Qué emoción! Miguel Ángel Asturias. Gran Collar. Homenaje. Hace cincuenta años. Primer Premio Nobel.

Empiezan a llegar los invitados, los encargados del protocolo los coloca según su perfil. Adelante diputados, embajadores, ministros, asistente, la familia. Sí ahí está el hijo, el nieto. ¿Quién será la señora que está a la par? Pasan los minutos; diez, veinte, treinta minutos. ¿Cuándo empezará?

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Piden silencio, darán un anuncio. Está por empezar. El maestro de ceremonia dice que se hará presenten el Vicepresidente y el homenajeado. Se escuchan las risas. Es póstumo, querrá decir un representante… no es misa de cuerpo presente.

La concurrencia se pone de pie. Otro anuncio de última hora el Presidente también estará presente. El señor Presidente. Otro señor Presidente. Los medio se colocan al frente. Están listos para disparar sus flashes.

Los saludos correspondientes. Se hace hincapié en la presencia de nuestro otro premio Nobel: la doctora Menchú. Veinticinco años. Sería necesario también condecorarla, mejor si es en vida. Comentario fuera de agenda.

Hace casi cuarenta y siete años… celebramos los cincuenta años. No rectifica pero dice sentirse orgulloso y feliz porque en Guatemala solemos no reconocer el éxito. Nos centramos en las cosas malas. Tenemos dos premios nobeles, destacados a nivel mundial. Orgullo nacional. No vemos lo bueno.

El Presidente indica que este no es el primer homenaje. El pueblo de Guatemala ya reconoció su grandeza por medio de mi persona (su persona). Estando en Paris entregó una ofrenda floral. Ahora recuerdo murió hace cuarenta y tres años. No se conmemora su muerte sino el premio. Pero en Guatemala nos centramos en lo malo. Este homenaje post mortem es una forma de reconocer su grandeza como escritor, su legado y su obra siguen vigentes.

Su vos recalca el orgullo que sentimos y cierra agradeciendo aquellos que nos apoya a hacer lo que hay que hacer… Hacemos lo que se puede.

Toma la palabra Miguel Ángel Asturias, con voz profunda lee un texto que recuerda la obra, a la persona, al padre, al diplomático, al escritor, el a patria, al exilado. Recuerda que los libros de su padre alguna vez prohibidos ahora por fin son accesibles a los guatemaltecos. La deuda pendiente es que sean traducidos a los idiomas mayas. Así mismo recuerda a Gaspar Ilom, su hermano y el Gran Lengua portador del mensaje del originario. No olvidemos que somos hombres de maíz.

Asturias denunció las injusticias sociales y su quehacer literario tenía un compromiso social y político. Construir un país inclusivo. Sobre su legado la Orden del Quetzal en el Grado de Gran Jaguar. El imaginario asturiano sigue vigente.

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