17° GUATEMALA
22/11/2022
Política
Política
Economía
Economía
Finanzas
Finanzas
Emprendimiento
Emprendimiento
Premium
Premium
Vive
Vive
Opinión
Opinión
Migrantes Chapines
Migrantes Chapines
Inmobiliaria
Inmobiliaria

Venezuela: crónica de un desastre anunciado

Redacción
18 de febrero, 2014
Hace más de una semana que los venezolanos han salido a protestar por la situación que viven en su país. Violencia, inseguridad, escasez, corrupción y represión son algunas de las inconformidades que manifiestan en las calles. Esta es una historia que data de mucho tiempo atrás incluso antes que Venezuela existiera como país libre, es una historia donde el abuso del poder por parte de los gobernantes provoca el hartazgo de sus ciudadanos convertidos en súbditos de una monarquía o dictadura. 
Lo que hoy sucede en Venezuela es consecuencia de quince años de políticas populistas que fueron alejando la posibilidad de construir una República a través de modificaciones a la Constitución que otorgaron mayor poder a los gobernantes. Una historia -de terror para algunos- donde se fueron minando las Instituciones, donde mediante procesos democráticos los pocos contrapesos dejaron de existir, donde el Congreso dejó de ser bicameral y pasó a ser unicameral con el nombre de “Asamblea Nacional”. Un proceso donde se crea un “Consejo Moral Republicano” cuyas funciones, según se menciona en su sitio web, son “promover la educación como proceso creador de la ciudadanía” y que realmente ha servido más como un censor para quienes disienten, así como caja de resonancia para las ideas autoritarias del gobierno. 
Por si no fuera suficiente, la “Ley Habilitante” es un poder que la Asamblea puede otorgar al Presidente para gobernar durante un año por decreto, es decir, emitir decretos con rango, valor y fuerza de ley sin necesidad de ser aprobadas por la Asamblea. 
La actual situación es el resultado de una dictadura impuesta a través de procesos democráticos donde, al mejor estilo tropical de nuestras latitudes, Hugo Chávez expropiaba no sólo inmuebles e industrias, sino también el pasado, el presente y el futuro de los venezolanos. Nicolás Maduro, emulando a su antecesor, a través de la ley habilitante ha ordenado vaciar las tiendas mediante la venta de sus productos a precios justos, precios que establece el mismo gobierno. 
 Usando esta “Ley de Precios y Costos Justos” también ha impuesto un máximo de ganancias del treinta por ciento. Ejemplos del control para establecer el socialismo del siglo XXI abundan, cada día estos abusos fueron superando a los anteriores hasta llegar a esta situación insostenible donde el gobierno controla todo; mercado de divisas, precios, medios de comunicación, entre otros; y falta todo, insumos básicos, materias primas pero principalmente falta LIBERTAD. 
Hoy muchos venezolanos, aquellos que comprenden la dignidad de vivir como seres humanos, están protestando en contra de un régimen que les ha quitado poco a poco lo más preciado del hombre, su libertad. El socialismo del siglo XXI ha pasado una factura muy cara a través de la inflación, de la falta de generación de riqueza, del exilio en busca de un mejor presente y futuro, y ahora ha cobrado la vida de jóvenes que no quieren acostumbrarse a vivir como súbditos de una dictadura, así como la cárcel a quienes se atreven a cuestionar al gobierno. 
En nuestro país no estamos exentos de esta situación: es a través de procesos democráticos donde se establecen las bases para una dictadura como la que hoy se vive en Venezuela. Es a través del Congreso donde se emiten leyes que habilitan al gobernante para controlar, limitar y dirigir la vida de los ciudadanos con la excusa del bien común.
¿Qué podemos aprender de Venezuela? Estar atentos a las leyes que emite el Congreso, vigilar que exista una República donde nadie esté por encima de la Ley, con un respeto irrestricto a la vida, la libertad y la propiedad individual. ¿Necesitamos vivir lo que hoy viven miles de venezolanos para entenderlo? 
 @Md30
SÍGUENOS EN
SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER