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La condena de Sperisen, ¿una venganza?

Redacción
12 de junio, 2014

Mucho se ha escrito sobre la condena de el ciudadano suizo-guatemalteco, Erwin Sperisen, ex Director de la Policía Nacional Civil Guatemalteca (PNC) por un tribunal de Suiza para purgar cadena perpetua. Mucha tinta ha corrido en este caso, así que en este artículo intentaré abordar en datos que poco se conocen. 

Nadie, absolutamente nadie en este país puede negar los abusos que fueron cometidos por Javier Figueroa, subdirector de la Policía Nacional Civil y un escuadrón vinculado a los hermanos Benítez que fueron brutalmente asesinados. Por aquellos días, los escándalos fueron grandes y la inexperiencia de Edwin Sperisen contribuyó a guardar un silencio o quizás complicidad, en estos abusos. 
No obstante, en el Caso Pavo Real, por el que Sperisen fue condenado, la participación del exdirector de la PNC es oscura, nada clara y lo peor del caso fue ejecutada en base a testimonios de testigos que no son más que burdos asesinos, extorsionistas, secuestradores, pandilleros y narcotraficantes todos ellos condenados en las Cortes de Guatemala. Todos ellos declaran a cambio de reducción de penas. 
En primer lugar, es inaudito que se condene a Sperisen, en base al testimonio del ciudadano francés Philippe Biret quién asegura que observó al ex Director de la PNC, dispararle al indefenso reo “Triniguar” acertándole tres disparos. 
Este francés, en el que se fundamenta el Tribunal para emitir la sentencia condenatoria fue condenado, por secuestrar y asesinar a sangre fría a los esposos, Bernard Bereaud y Marie Antoniette Perriar, con los métodos más sanguinarios. 
A esta pareja de ancianos  les cortó el cuello y luego les sacó la lengua por la garganta. Biret era pariente de las víctimas y los asesinó a sangre fría porque descubrieron que  distribuía drogas en uno de los restaurantes. 
¿Cómo es posible que el Tribunal no cuestione la honorabilidad de este individuo, de quien además la exfiscal Giselle Rivera asegura que Phillip no se encontraba en el lugar de los hechos?.
Rivera, perteneció a CICIG y hoy es una de sus principales opositoras por los abusos cometidos durante su gestión, ella aseguró en una entrevista que las pruebas contra Sperisen fueron implatadas.(puede ver acá la entrevista de Rivera https://www.wetransfer.com/downloads/5f9b19a73886fda635dfa3310045ab7f20140606195732/ac5fc11696b39c3494694410ef2b1f5720140606195732/7301b3 ) 
En el presente caso, indigna también comprobar que a Sperisen no le fue permitido presentar a sus testigos como el expresidente Oscar Berger (por cual cabe preguntar, ¿será porque es el primero en la cadena de mando y ya está ligado al proceso?) y a otros guatemaltecos honorables que le conocían.
A Sperisen tampoco se le permitió presentar videos que mostraban que los reos de Pavón habían iniciado los disparos desde sus recintos con subametralladoras. 
Tampoco fue validado por la Corte Suiza, el testimonio de una anciana que reveló que había sido obligada y manipulada a declarar por la ONG Trial, querellante contra el ex Director de la PNC, respecto a que Sperisen era el asesino de su hijo (la declaración la puede ver en este video https://www.youtube.com/watch?v=XUjsCgOVI6o&app=desktop ) 
Por otro lado, Javier Figueroa, quien era subalterno y mano derecha de Sperisen fue absuelto por el mismo delito en las cortes de Austria, luego de haber echado lodo y fuego sobre sus exjefes. No tengo la menor duda que su declaración en torno a que en las fuerzas de Seguridad que dirigía el Ministro Carlos Vielmann, hubo escuadrones de la muerte fue lo que terminó de hundir a Sperisen en el juicio. ¿Venganza contra Vielman para hundirlo en el juicio que se sigue en España en su contra?, esa es otra de las interrogantes que aún quedan del testimonio de Figueroa, quien hoy sorpresivamente se pinta como un niño de primera comunión. 
Yo estoy de acuerdo en que sean castigados quienes infringen y violan la ley. Ningún asesinato es permisible y nadie tiene el derecho de quitarle la vida al otro. Sin embargo, en el caso de la condena de Sperisen llama la atención la manera en que mediáticamente se produjo el caso, la aparición de un video de una hora editado y manipulado por CICIG en momentos en que el juicio se realizaba. Y del cual ahora, quieren desconocer su autoría y su difusión en las redes sociales. 
No se vale hacer justicia ni litigar a través de los medios, y en este caso donde vemos involucrados activistas de derechos humanos que lucran con el conflicto social e ideológico, ONGS financiadas por asociaciones de radicales de la izquierda y lobby internacional para conseguir la condena, lo único que nos queda pensar es si no fue esta una revancha de los grupos radicales. 
En el tema de justicia esto no se vale condenar por ideologías diferentes, así que esperemos que luego de la impugnación que hará la defensa de Sperisen podamos ver un juicio justo.