36° GUATEMALA
06/08/2022
Política
Política
Economía
Economía
Finanzas
Finanzas
Emprendimiento
Emprendimiento
Videos
Videos
Premium
Premium
Vive
Vive
Guatemala
Guatemala
Migrantes Chapines
Migrantes Chapines

“¿Cómo empieza el nuevo gobierno de Jimmy Morales?”

Ramon Parellada
14 de enero, 2016

Ayer tomó posesión del cargo de Presidente de la República de Guatemala, Jimmy Morales y se juramentó a su equipo. Cabe preguntarnos ¿Cómo empieza el nuevo gobierno de Jimmy?

            Primero, veamos que recibe. Creo que recibe un país en crisis. La crisis de la corrupción es la principal y la de la mediocridad causadas ambas por el gobierno de Otto Pérez Molina es la segunda.   De no ser que los funcionarios corruptos fueron señalados y están en la cárcel esperando un juicio y que esto permitió que un gobierno interino se encargara de la transición hacia el de Jimmy, la situación sería mucho peor. Al menos, el gobierno de Alejandro Maldonado logró frenar el saqueo escandaloso de las arcas que gobierno.

            En primer lugar, se recibe el país con un presupuesto deficitario que durante los últimos años incluyendo los gobiernos anteriores al de Otto Pérez Molina fueron mediocremente preparados y aprobados. Esto ha causado que el gobierno de Jimmy reciba un presupuesto para el 2016 deficitario y tenga que recurrir a deuda para cumplir con el mismo que fue aprobado con criterio político y no económico al final del 2015.

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

En segundo lugar hay crisis en varios ministerios empezando por el de salud que comenzó a ser destruido desde el gobierno de Colom al exigir una gratuidad total prohibiendo la cantidad de iniciativas privadas que funcionaban bastante bien y daban esperanza a los enfermos y sus familiares complementando las deficiencias estatales. Seguramente el gobierno de Jimmy tendrá que resolver varias formas pero no puede seguir sosteniendo un sistema de salud lleno de sindicatos corruptos y corrupción generalizada que implica robo de medicinas y equipo.

Como tercer punto, recibirá un sistema de educación de los más obsoletos del mundo entero, una camisa de fuerza para los estudiantes, un sistema de indoctrinación y no de educación. Un Ministerio que recibe la mayor cantidad de recursos pero que parece un barril sin fondo porque equivocadamente se dice que necesita más dinero para mejorar la calidad a pesar que los resultados no se ven. Ese no es el camino para una buena educación de calidad. Será capa Jimmy y su equipo de permitir que exista libertad educativa para que nuevas ideas y métodos de aprendizaje compitan entre sí y no sigamos sujetos a los vaivenes de un sindicato liderado por un tipo que está más en política que en educación. El reto es enorme.

Como un cuarto punto me atrevo a afirmar que se deben eliminar ministerios que no sirven para nada y que sólo consumen recursos como el de Desarrollo. Esto reduciría los gastos del país. Junto a este ministerio no haría ningún daño eliminar el de Medio ambiente que sólo entorpece en este país de tanta gente pobre el establecimiento de empresas productivas que puedan generar puestos de trabajo y oportunidades más rápidamente. Los controles ambientales no necesitan tener una oficina reguladora. Basta con que el sistema de justicia funcione bien para que las demandas cuando ocurra daño a terceros prosperen.  Y encima de todo, como país pobre es una prioridad y una obligación ética generar más oportunidades y buscar un mayor desarrollo económico para alargar la vida de mayor calidad y bienestar de todos los guatemaltecos.

Un quinto punto aunque no menos importante es la obligación de despolitizar la elección de jueces y magistrados. Esto reforzará el sistema de justicia y permitirá trabajar en la constitución de un verdadero y fuerte Estado de Derecho. En otras ocasiones he indicado cómo se puede hacer esto. Basta con pensar que los candidatos que califiquen (siendo evaluados por tres empresas de Recursos Humanos de prestigio y que las tres den el visto bueno al candidato) pasen a un sorteo para evitar ser electos por comisiones que son influenciadas por los políticos de turno. Además, el reforzamiento del sistema de justicia tiene que ser prioritario junto con el de seguridad.   Esto significa que el gobierno debe concentrarse principalmente en este objetivo y no estar perdiendo el tiempo en tonteras como ir a inaugurar una convención de empresarios o un chorrito de una alcaldía. Hay demasiado trabajo que hacer en este sentido para que la tasa de homicidios que ha venido bajando según el INACIF (el 2015 parece haber cerrado con 29.5 homicidios por cada 100,000 habitantes). Todavía es muy alta esta tasa de homicidios y falta mucho por hacer para que los guatemaltecos puedan tener garantizados sus derechos a la vida, la libertad y la propiedad en forma seria, irrestricta y segura. Qué decir de la policía, que les faltan fondos. NO puede ser que se queden sin combustible las patrullas. No puede ser que no tengan las instalaciones y equipos adecuados para su trabajo. Y del sistema de presidios no falta decir nada porque es un verdadero desastre, algo que todos han descuidado hasta el momento.

El país tiene muchos más problemas. La infraestructura por ejemplo. Las calles y carreteras merecen más cuidado y el tránsito creciente está causando pérdidas enormes de tiempo y recursos a los guatemaltecos. Una gran contribución a este problema es que se dé la suficiente seguridad jurídica a quienes invierten privadamente en carreteras de peaje para que no tengan que estar sujetos a la discrecionalidad del gobierno y municipalidad para obtener un permiso cuando todo está debidamente cumplido y completado.   El gobierno no tendría que desembolsar fondos para esto.   Todos ganaríamos.

Un grave problema es la corrupción en aduanas. El gobierno recibe un país con un sistema de aduanas que ha demostrado ser un nido de corrupción. También he sugerido en otras ocasiones eliminar las aduanas y eliminar los aranceles. En un mundo moderno no podemos seguir teniendo protección a ciertos productos agrícolas por más que los productores indiquen que necesita esa producción. O son competitivos a nivel internacional o no conviene producir esos productos. Podemos comprar los mismos productos más baratos en el exterior y con ello incrementar los ingresos reales de los guatemaltecos. A la vez que eliminamos todos los aranceles y las aduanas hacemos más eficiente el ingreso de contenedores al país reduciendo el tiempo muerto y ocioso de los mismos con lo que el costo financiero es menor. Hay muchas ventajas de ser un país que elimine unilateralmente todos sus aranceles y cuando digo esto también me refiero a eliminar los productos que necesitan permisos o que tienen cuotas de importación. Guatemala debería producir y exportar sólo lo que es más rentable y eficiente producir en este país. Y hay muchas cosas para lo cual somos mejores que otros países. E importar lo que otros hacen mejor que nosotros lo cual nos abarataría la vida.   No hay justificación ética para restringir el comercio. Hacerlo es atentar contra los más pobres.

El Banco de Guatemala ha estado bastante técnico en sus decisiones y políticas. Hay que evitar que en algún momento se politice. Aunque la Junta Directiva está conformada principalmente por sillas del gobierno se debe evitar su politización. También el gobierno debe pagar lo que le debe al Banco de Guatemala. Es importante para evitar nefastas consecuencias inflacionarias en el futuro.

En Comercio Exterior se debe facilitar el otorgamiento de visas o la eliminación de las mismas a muchos países amigos. Es un problema que queramos poner visas por ser correspondientes con otros países. Al final nos interesa el intercambio y facilidad de personas que vengan a trabajar, invertir o visitar nuestro país. Necesitamos talento y turistas. No nos compliquemos tanto.

En cuanto a las relaciones con los países extranjero y los organismos internacionales hay que tener cuidado porque no siempre la injerencia de estos es buena para el país. Hay que saber decir que no cuando algo es perjudicial.   Y no pasa nada.

            Me preocupa de sobremanera lo que está pasando con los juicios a los militares. Es cierto que en el conflicto armado se cometieron actos que nunca debieron haber pasado. Actos y crímenes atroces y horribles que ocurrieron en ambos lados del conflicto. No se puede negar esto. Pero si se firmó la paz ¿por qué entonces seguimos con el tema? ¿Por qué no se cumple la amnistía que se dio entonces y se hacía borrón y cuenta nueva? Para eso, mejor no haber firmado ninguna paz. ¿Entonces? Yo creo que atrás de todo esto no se busca justicia para las víctimas sino dinero para oportunistas. Esa es la impresión que tengo. Lo cierto es que el año pasado todos, independientemente de la visión política o ideológica que tuviéramos, nos unimos contra un objetivo común, la corrupción. Y todos pedimos justicia a secas. Ahora, con estos casos, los ánimos de la sociedad se caldearon y las tensiones se vuelven a vivir. Las diferencias resurgen y la lucha ideológica vuelva a la palestra con más fuerza que antes. Así no vamos a ningún lado.

            Hay mucho más que decir. Bastan estas reflexiones para ver lo que le espera a Jimmy Morales. Hay que ordenar la casa y debe empezar poco a poco, paso a paso. No puede entrarle a todo al mismo tiempo. Debe priorizar.   Tiene el beneficio de la duda y espero que logre avanzar por buen camino. Si no, igual estaremos vigilantes para denunciar los errores que cometa.  ¡Qué viva Guatemala!

SÍGUENOS EN
SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER