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El reto de las extorsiones

Betty Marroquin
08 de diciembre, 2016

Estas redadas que ha estado efectuado el Ministerio de Gobernación con el Ministerio Público son positivas, porque han retirado de las calles a algunos criminales, especialmente ligados a la Mara Salvatrucha y a la Mara 18, además de otras de las muchas que operan en Guatemala. 193 Allanamientos de los cuales 178 son en la capital, 3 en Reu y otros en Jalapa y Jutiapa, entre otros departamentos. Estas dos organizaciones criminales en particular, son dos de las más sanguinarias que operan en nuestro país. Es importante tener en mente que los señores mareros reaccionarán a esto que perciben como “ataques” y buscarán venganza. Imagino estarán redoblando la seguridad de quienes han dirigido esto en los Ministerios y demás fuerzas estatales involucradas. Es positivo que el Estado haya actuado, esperemos se preparen para el contraataque de las maras, y logren manejar y dominar la situación.

Llama la atención que entre los capturados hay gente mayor, muchas mujeres de diversas edades, y que ahora se sabe que los mareros han logrado, con una brillante estrategia, infiltrarse en todas las estructuras involucradas en el tema, incluyendo la Policía Nacional Civil. Toda esta gente dedicada a la lucrativa actividad de la extorsión. En Nicaragua, nuevo paraíso de la Mara Salvatrucha, inclusive se ha detectado mareros infiltrados en el clero (según lo reporta Edwin Sanchez en su nota “Maras que infiltran iglesias y ungen pastores” del 30 de agosto 2016 publicada en El 19). En Honduras se detectó que buscaban infiltrarse en la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Nota del 7 de julio 2015 titulada “Maras y crimen organizado quisieron infiltrarse en la ATIC, publicada en La Tribuna). En El Salvador fue reportado que 500 mareros se infiltraron en las fuerzas de seguridad de ese país (nota de RPP Noticias del 19 de febrero 2016 “Maras infiltraron 500 pandilleros en cuerpos de seguridad en El Salvador “).

Se sabe que las extorsiones que esta gente opera, como el sicariato y otros crímenes, están bien planificados, inclusive desde la prisión. Hemos visto desalmadas que apresan y maltratan niños víctimas de secuestro, como medida de extorsión a los padres. Hemos visto gente de todas las edades involucradas en estas actividades deleznables.

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El fenómeno de las maras no terminará hasta que Guatemala no sea capaz de ofrecer opciones a su gente, y eso sólo se logra generando empleo.

El Plan de la Alianza para la Prosperidad tiene esa meta primaria, para obtener los objetivos finales de reducción de la inmigración y combate al crimen organizado y narco-actividad. Es de vital importancia para Guatemala dar empuje a las ciudades intermedias, focos generadores de desarrollo y de empleo en el interior del país. Nuestra gente merece una vida mejor, y esto sólo se logra generando progreso.

El progreso sólo continuará en la medida en que las empresas que invierten en el país puedan hacerlo con certeza jurídica, seguridad, y libertad. Necesitamos reglas claras, especialmente para evitar corrupción en licitaciones públicas, y no digamos potenciales arbitrajes. Quienes vean en Guatemala potencial para producir, vendrán en la medida en que puedan trabajar libres y con la certeza que da un marco legal claro. Y todo esto se logrará sólo si la suela de nuestros zapatos están en buen estado, es decir, con infraestructura en buen estado. Urge ayudar al Ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas actual (hago la salvedad porque tendemos a demonizarlo todo y este ministerio no es PP o Une), y hasta prueba contraria le doy el beneficio de la duda, a que obtenga recursos para invertir en carreteras, puentes, puertos y aeropuertos.

Guate es nuestra, sin lugar a dudas, luchemos por ella pero con mentalidad moderna y proactiva.

Republicagt es ajena a la opinión expresada en este artículo

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