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OBJETIVISMO: LA TEORÍA DE LOS DERECHOS INDIVIDUALES DE AYN RAND

Redacción
31 de mayo, 2016

Vimos en mi artículo anterior que Rand nos dice que los: “”Derechos” son un concepto moral – el concepto que proporciona una transición lógica de los principios que guían las acciones de un individuo al principio orientado a sus relaciones con los demás – el concepto que conserva y protege la moral individual en un contexto social – el vínculo entre el código moral de un hombre y el código legal de una sociedad, entre ética y política. Los derechos individuales son los medios de subordinación de la sociedad a la ley moral”. [Rand, Ayn. The Virtue of Selfishness. Ch. 12. “Man´s Rights”.]
Y Ayn Rand define la moral como un código de valores que sirven de guía para las elecciones y acciones humanas, elecciones y acciones que determinan el propósito y el curso de su vida.
Viendo la realidad, Rand observó que un valor es aquello que uno persigue para obtener o actúa para conservar. Vemos la verdad de esto alrededor nuestro: la gente actúa para conseguir y conservar dinero; valoran el dinero. Los estudiantes actúan para conseguir y tener buenas notas; valoran las buenas notas. Las cosas que uno persigue o actúa para conservar son los valores de uno. La palabra clave aquí es: actúa. Los valores son objetos de acción.
Viendo la realidad, Rand observó que toda entidad viva persigue valores. Que para toda entidad viva, la acción es una necesidad de supervivencia. La vida es movimiento, es un proceso de acción auto sustentante que el organismo debe efectuar constantemente para mantenerse en existencia. El principio es igualmente evidente en la simple conversión energética de la planta y en las complejas acciones de metas a largo plazo del humano. Biológicamente la inactividad es muerte. La actividad que debe efectuar un organismo es a la vez interna, como en el proceso de del metabolismo, y externa, como en el proceso de conseguir alimento. El patrón de la conducta de auto preservación es en esencia el siguiente: Un organismo se mantiene a sí mismo tomando material que existe en su medio ambiente, transformando o reorganizándolo, y así convirtiéndolo en el medio de su supervivencia. El proceso de nutrición, respiración y síntesis son juntos con sus funciones relacionadas, el metabolismo. Por medio del proceso de nutrición, es que los materiales crudos que necesita el organismo, entran a su sistema. Por medio del proceso de respiración (oxidación), es que se extrae energía de los materiales crudos. Parte de esta energía se usa en el proceso de síntesis que transforma los materiales crudos en componentes estructurales del organismo vivo. La energía restante, junto con los componentes estructurales, permiten la continuación de la actividad auto sustentante del organismo.
Un ejemplo más amplio del mismo principio, peculiar del humano, es la actividad de aprovechar una caída de agua para obtener la electricidad necesaria para hacer funcionar una fábrica que produce ropa, autos, etc. Aquí la actividad es externa en lugar de interna, de comportamiento en lugar de metabólica, pero el principio básico de vida es el mismo.
Viendo la realidad Rand observó que la existencia de la vida es condicional. Un organismo siempre tiene que afrontar la posibilidad de morir. Su supervivencia depende de la realización de ciertas condiciones. Debe generar el funcionamiento biológico apropiado. Y lo que es apropiado está determinado por la naturaleza del organismo particular. Diferentes especies sobreviven de modo distinto. Un organismo se mantiene a sí mismo ejercitando sus capacidades para satisfacer sus necesidades. Las acciones posibles y características de una especie dada, se entienden en términos de sus necesidades y capacidades específicas. Éstas constituyen el contexto básico de su comportamiento. Necesidad y capacidad, en su sentido metafísico fundamental, es decir, determinado por la naturaleza de la entidad, se refiere a lo innato y universal en la especie, no a lo que se adquiere y a lo que es peculiar del individuo. Las necesidades de un organismo son aquellas cosas que requiere el organismo, por su naturaleza, para su vivir y bienandanza, es decir, para continuar eficazmente su proceso de vida. Las capacidades del organismo son sus potencialidades inherentes para actuar.
Las necesidades y capacidades del organismo vivo en términos biológicos son las de la entidad como entidad física; en términos psicológicos son las necesidades y capacidades del organismo vivo como entidad consciente. Como vimos antes, cuando no se satisface la necesidad física y/o psicológica, se pone en peligro al organismo. Se produce dolor, debilitamiento, destrucción.
El humano tiene necesidad de comida y de oxígeno; pero mientras puede sobrevivir días sin comida, apenas puede sobrevivir algunos minutos sin oxígeno. En algunos casos el fracaso en satisfacer una necesidad resulta en muerte inmediata; en otros casos puede tomar días. También tiene necesidad de mantener su temperatura corporal a cierto nivel. Tiene mecanismos internos de adaptación que se ajustan a los cambios del ambiente externo. Si se ve expuesto a temperaturas extremas que estén más allá de su poder de adaptación, sufre dolor y en pocas horas muere. En tal caso las consecuencias desastrosas del fracaso de satisfacer la necesidad son directas e inmediatamente discernibles. Así mismo, tiene el humano necesidad de calcio. La falta del mismo no produce la muerte inmediata, pero frena el crecimiento, debilita, y hace susceptible al humano a ser víctima de muchas enfermedades. Perjudica su habilidad general para funcionar. De tal forma que el fracaso de satisfacer una necesidad del organismo no tiene que desembocar en la destrucción directa del mismo, puede en cambio, minar su capacidad para vivir, haciéndolo vulnerable a la destrucción por diferentes causas.
El humano descubre muchas de sus necesidades por las consecuencias de no satisfacerlas. Las necesidades se anuncian por medio de señales como el dolor, enfermedad y muerte. Aun en el caso de que aparezcan síntomas, toma muchas veces un proceso largo descubrir la necesidad no satisfecha. Como el humano es un organismo integrado, no es ninguna sorpresa que el fracaso en satisfacer necesidades físicas produzca a veces síntomas psicológicos, como las alucinaciones o la falta de memoria que resultan de la deficiencia de tiamina. Tampoco es ninguna sorpresa que el fracaso en satisfacer necesidades psicológicas produzca a veces síntomas físicos, como la migraña, dolores de cabeza, úlceras, etc. La naturaleza condicional de la vida es pues, la que da lugar a la necesidad. Un ser indestructible, que no se viera confrontado a la alternativa de vivir o morir, no tendría necesidades. Sin la vida, la necesidad no sería posible.
Recordemos que un deseo no es el equivalente a una necesidad. El hecho de que muchas personas deseen algo no es prueba de que representa una necesidad inherente en la naturaleza humana. Las necesidades deben ser objetivamente demostrables.
Viendo la realidad, Rand observó que es la existencia de necesidades la que crea el requerimiento de la acción, es decir de orientar el comportamiento a conseguir metas o fines.
Viendo la realidad, Rand observó que el humano nace con necesidades pero no con el conocimiento de esas necesidades ni de como satisfacerlas. Algunas de sus necesidades más simples vegetativas, de mantenimiento del cuerpo, se satisfacen automáticamente, dado el medio ambiente físico apropiado, por el funcionamiento de sus órganos internos –como la necesidad de respirar oxígeno, que se satisface por el sistema respiratorio. Pero el rango más amplio de sus necesidades más complejas –esas que requieren la acción integral de la totalidad de su ser en relación con el mundo externo –no se satisfacen automáticamente. El humano no obtiene comida, cobijo, o vestido, por instinto. Para sembrar, cultivar y cosechar comida, para construir una casa, para hacer un vestido, el humano requiere consciencia, elección, discriminación, juicio. El cuerpo humano no tiene el poder de buscar fines por sí mismo, o de reorganizar deliberadamente los elementos de la naturaleza, o reconfigurar la materia, sin el uso de su consciencia, conocimiento y valores.
Toda acción deliberada apunta a conseguir un valor. Las cosas que satisfacen necesidades se vuelven objetos a conseguir mediante una acción sólo cuando han sido elegidos como valores. Valor y acción se implican y necesitan mutuamente: es la naturaleza del valor que sea necesario una acción para obtenerlo o mantenerlo; y es la naturaleza de la acción intencionada, conscientemente iniciada, que su motivo y propósito sea conseguir y/o mantener un valor. Este punto es muy importante: los valores son objetos de la acción.
Viendo la realidad, Rand observó que los valores no son innatos. Como el humano no tiene conocimiento innato de lo que es verdadero o falso, tampoco puede tener conocimiento innato sobre lo que está a favor o en contra de él, lo que lo beneficia o daña, lo que debe perseguir o evitar. Una necesidad insatisfecha causa inquietud, molestia, dolor, incitando al humano a buscar acciones biológicas adecuadas, como protegerse de las inclemencias del tiempo, pero no se puede evadir la necesidad de aprender cuales son las acciones apropiadas. Su cuerpo sólo le da al humano señales de dolor o placer, pero no le indica sus causas, no le indica como aliviar el primero o conseguir el segundo. Eso lo tiene que aprender usando su mente. El humano tiene que descubrir cuales acciones requiere su vida, pues no tiene ningún “instinto de auto preservación”.
Rand lo explica así:
“Hay sólo una alternativa fundamental en el Universo: existencia o no existencia, y le pertenece a una sola clase de entidades: los organismos vivos. La existencia de la materia inanimada es incondicional; la existencia de la vida no lo es; depende de un curso de acción.
La materia es indestructible, puede cambiar sus formas, pero no puede dejar de existir. Sólo un organismo vivo enfrenta la constante alternativa: la cuestión de la vida o la muerte. La vida es un proceso de acción autosustentable y autogenerada. Si un organismo fracasa en esta acción, muere; sus elementos químicos perduran, pero su vida termina. Sólo el concepto de ‘vida’ hace posible el concepto de ‘valor’. Sólo para un ser vivo es que las cosas pueden ser ‘buenas o malas’.” [La Rebelión de Atlas]
Debemos estar vivos para perseguir valores, y debemos perseguir valores para mantenernos con vida. Estos son hechos metafísicos, hechos sobre la naturaleza fundamental de la realidad, de cómo es el mundo sin importar lo que cada quien quiera, sienta, espere, rece, o elija. Lo que es de interés personal es lo que es objetivamente un valor, es lo que promueve la propia vida. No hay razones para justificar la afirmación de que cualquier cosa es de interés para una persona, sólo aquello que tiene un impacto neto en la supervivencia de ésta. Este fin central ofrece la única referencia de medida objetiva para evaluar lo que es de interés.
Entonces el principio moral es: Si queremos vivir y prosperar, si queremos florecer, debemos actuar siempre basados en nuestro juicio racional, que es nuestro medio de supervivencia, y los derechos individuales son el instrumento para que uno pueda hacerlo en un contexto social.
Continuará.

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