16° GUATEMALA
01/10/2022
Política
Política
Economía
Economía
Finanzas
Finanzas
Emprendimiento
Emprendimiento
Premium
Premium
Vive
Vive
Opinión
Opinión
Migrantes Chapines
Migrantes Chapines
Inmobiliaria
Inmobiliaria

La aventura en Polonia

Redacción
22 de julio, 2016

Escribo esta columna sin saber muy bien que hora es en Guatemala y aún pérdida sobre en que día estamos. Pero quería compartir algo de esta experiencia.

El lunes partimos un grupo de 40 peregrinos guatemaltecos hacia Polonia para participar de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). La aventura empezó hace tiempo ya, podríamos decir que en el momento en el que el Papa Francisco anunció que la JMJ 2016 sería en Polonia, el punto de partida fue marcado. Un camino largo, duro y con mucha emoción. El viaje fue toda una travesía, más de 24 horas de camino. A eso agregarle la ansiedad de no tener una sola pista sobre el idioma, comida y cultura.

Y luego, en menos de un segundo pude darme cuenta que no se trata de idiomas, cultura o comida sino de fe. He visto ya jóvenes de muchos países: Filipinas, Brasil, España, México, Hong Kong entre otros. Y es emocionante pensar que todos esperamos con ansias el encuentro con el Santo Padre, pero sobre todo con Dios. No hay manera de que no se ponga la piel chinita al imaginarnos todos en Cracovia (sede polaca para millones de jóvenes la próxima semana)

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

Ahora mismo, me hospedo con una familia pequeña, tres integrantes, en el pequeño pueblo de Ursus que está situado en Varsovia. La manera en la que nos han recibido es… Algo aparte. No se puede explicar muy bien con palabras. A pesar de la barrera del idioma con algunos, todos entendemos nuestra razón de estar aquí. Ellos y nosotros hacemos nuestro esfuerzo por entendernos, pero lo importante es que comprendemos y compartimos la misma fe y alegría.

Como parte de la preparación para esta peregrinación hemos estado hablando y practicando las obras de Misericordia, las cuales buscan ayudar al prójimo, a aquellos que quizá no amamos, pero tenemos cerca. Y hay varias, les diré dos: dar de comer al hambriento y hospedar al peregrino. Por alguna razón extraña siempre creemos que es importante hacer estas obras de Misericordia y aunque ciertamente lo es también es importante notar cuando alguien práctica estos gestos de bondad con uno. Puedo decir que soy parte de varias obras de Misericordia en Polonia porque han hecho, eso y más, las dos que mencioné por nosotros desde que dimos nuestro primer paso en este país.

El Papa ni siquiera ha llegado a Polonia y estoy segura que varios han sentido ya eso que vinieron a buscar. Hemos vivido muchas experiencias hermosas e inolvidables, pero sabemos que las mejores están por llegar. Un abrazo desde Ursus.

#nosvemosenCracovia

SÍGUENOS EN
SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER