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Primero era Dios, ahora es el hombre

Warren Orbaugh
21 de junio, 2017

Los ecohistéricos no me convencen con sus argumentos sobre el peligro del cambio climático. No niego que el clima cambia constantemente –de hecho todo cambia constantemente. Los “negacionistas del cambio climático” son en efecto los ecohistéricos que quieren que las temperaturas globales se mantengan inalteradas con relación a 1970. Niegan la realidad del cambio constante y anhelan un clima inmutable, sin cambio alguno. Pero el punto no es si hay o no cambio climático. Sabemos que el clima cambia constantemente y que la tierra ha sufrido de épocas glaciares y cálidas a lo largo de su existencia. El punto es si el cambio es provocado por la acción humana, y si los efectos del cambio serán una catástrofe espantosa de escala mundial o no.

Muchos de éstos científicos, ecologistas, periodistas, y políticos, como Al Gore, afirman que la Tierra se está calentando; que la emisión por el hombre de gases con efecto invernadero como el CO₂ es la causa predominante, sino la única; que ese calentamiento es dañino o pernicioso para la vida en la tierra, incluyendo la vida humana, pues tal calentamiento pueden derretir las capas polares sobre la tierra, causando inundaciones que sumergirán a las ciudades costeras.

Estas afirmaciones constituyen la hipótesis del calentamiento global antropogénico o causado por el hombre. El Panel Internacional del Cambio Climático –un grupo de científicos bajo la jurisdicción de las Naciones Unidas– sostiene esta hipótesis y propone como solución a este “problema” una mayor injerencia en el poder de los gobiernos para imponer restricciones masivas en el uso de combustibles fósiles. Tal política provocará escasez al afectar el precio de literalmente todo lo que usamos: nuestra ropa, medicina, comida, casa, y medio de transporte. La energía es lo que hace posible la civilización. Entre menos se produce, más difícil y miserable es la existencia para el hombre. Lo regresará a una vida pre-industrial, ya que la alternativa de producción de energía no fósil aún no es económica. Las consecuencias más nefastas serán para los países en vías de desarrollo. Lo peor es que esto significa la muerte de millones de vidas en el mundo no desarrollado, como sucedió con la prohibición del uso del DDT para erradicar la malaria.

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Así que lo primero a establecerse deberá ser, si en efecto existe una base razonable para aceptar la hipótesis del calentamiento global antropogénico.

Tal vez para acercarnos a esa evidencia que podría hacerme cambiar de opinión, examinemos los problemas que tengo con la propuesta evidencia que conozco. Primero tengo problemas con las mediciones del nivel del mar a escala global. Me parece imposible establecer un ascenso o descenso del nivel del mar en el mundo, ya que la referencia terrestre se compone de costas de sumersión y de emersión. Además el calentamiento de las aguas del mar por encima de los 4° C provoca evaporación que enfría nuevamente el agua disminuyendo cualquier expansión volumétrica previa. El calentamiento y el enfriamiento, tanto de las aguas oceánicas, como de tierra continental y de la atmosfera, son procesos cíclicos, no permanentes, reversibles, que obedecen a la rotación y traslación terrestre, y a la desigual distribución de la radiación solar sobre la Tierra. Las fotos de la Nasa que muestran las contracciones y expansiones de la masa de hielo de la Antártica, muestran que esta se da en el hielo sobre el agua y no significativamente sobre el continente. El hielo que está sobre el agua no cambia las cosas al derretirse.

También tengo problemas con el CO₂. Éste no es dañino, sino por el contrario es una parte benéfica de la atmósfera. Provee alimento para las plantas. Más CO₂ aumenta el crecimiento de la flora, lo que gracias a la fotosíntesis aumenta el oxígeno. Sabemos que 1 km² de bosque o 2 km² de pradera producen una media anual de un millar de toneladas de oxígeno. Además, los bosques consumen calor latente por evaporación, lo que reduce la temperatura ambiente. Pueden provocar una diferencia de temperaturas de hasta 3.5 °C entre el centro de una ciudad y los barrios extendidos a lo largo de una banda de vegetación de profundidad de 50 a 100 m. Los científicos también nos han proveído con información que dice que en época de los dinosaurios el nivel de CO₂ era cerca de diez veces mayor que el de ahora, (difícilmente ocasionado por el hombre). La tierra era más cálida y húmeda, con copiosa y rica vegetación. No se estaba secando ni quemando. El efecto invernadero crea un medio ambiente más cálido y húmedo. Me parece que la imagen prevaleciente de un calentamiento global es innecesariamente pesimista.

Además, lo que el Panel Internacional del Cambio Climático no nos ha dicho es que la Tierra está hoy significativamente más fría de lo que ha estado a través de su larga historia. Según el geólogo Dr. Doug Macdougall, en promedio, la Tierra ha estado más fría en los recién pasados millones de años de lo que ha estado en la mayor parte de sus cuatro mil y medio millones de años de existencia.

También tengo problema con la disminución de la capa de ozono. El ozono es una molécula compuesta de átomos de oxígeno (O₃), que se encuentra en extremadamente pequeñas cantidades en la estratósfera. El oxígeno normal que respiramos está compuesto de dos átomos de oxígeno (O₂). La capa de ozono es inestable. Sus moléculas se pueden separar formando oxígeno y un átomo libre de oxígeno. Lo que puede separarla son gases como óxidos de nitrógeno, o de hidrógeno, o cloro. Sin embargo el ozono es creado constantemente cuando la luz solar reacciona separando la molécula (O₂) en dos átomos de oxígeno, que se combinan con moléculas (O₂) formando otra vez (O₃). Esto sucede una y otra vez, por lo que la capa de ozono no es algo que se puede rasgar. Por eso no hay tal agujero en la capa de ozono. El nombre es una manera desafortunada de designar el fenómeno que se da entre agosto y octubre cuando la cantidad de ozono sobre la antártica baja dramáticamente. Según muchos científicos esta baja se debe CFC. Pero lo que realmente causa la baja en la capa de ozono son los vientos del vórtice polar. Cuando se disipa el vórtice la capa vuelve a su estado anterior.

Una verdad inconveniente para el Panel Internacional del Cambio Climático es el hecho de que los estudios muestran que todo calentamiento de la Tierra precede al aumento del nivel de CO₂, y no viceversa. Aún las gráficas que presentó Al Gore para establecer su caso muestran esta disonancia causal. Los análisis del glaciar Vostok de la Antártica muestran que todo aumento de CO₂ fue precedido varios siglos por el aumento de temperaturas. El climatólogo de Oregon, George Taylor afirmó que: “En otras palabras, los cambios en el nivel de CO₂ son causados por los cambios en la temperatura.”

Así que el Panel Internacional del Cambio Climático no tiene evidencias razonables para culpar al hombre del cambio en el clima. Además es fantasioso suponer que se puede predecir cómo será el clima dentro de 30 o 40 años, si no han podido predecir el de un año. Todas las predicciones que anunció Al Gore han fallado.

Antes, el hombre primitivo culpaba a Dios del cambio climático, y le ofrecía sacrificios para mejorar el clima. Los primitivos de ahora culpan al hombre y pretenden sacrificarlo para “mejorar el clima”.
 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo

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