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Con la cola entre las patas

Redacción
24 de marzo, 2018

Así aprobó Donald Trump el presupuesto para lo que queda del año para los Estado Unidos. A regañadientes y con amenazas en las que dejaba claro que no volvería a firmar algo así. Por un lado, no sorprende que las acciones económico-políticas de Trump no vayan completamente encaminadas al camino que el Partido Republicano se supone que debería tomar, pero por otro, solo ha habido un Republicano fiel a ese espíritu.

No ha sido más que Rand Paul, quien ha seguido el trabajo de su padre Ron Paul, buscando reducir el gobierno (cosa a la que el presupuesto recién aprobado ni siquiera se asoma). Con su durísima crítica al Omnibus Spending Bill, critica exactamente eso que Trump permitió: un presupuesto de $1.3 trillones, “resumidos” en un documento de 2200 páginas que muchos de los senadores tuvieron tres horas para leer antes de su discusión.

Pero eso no es lo peor: hace no mucho el gobierno sufrió un “shut down” por falta de fondos. Pero el problema entonces no es que debería aumentarse el gasto o las tasas impositivas que ya de por sí son un dolor de cabeza en el país norteamericano. Precisamente acerca de eso (y de la deuda) decía Ronald Reagan que no cargaban con un trillón de dólares por no recolectar suficientes impuestos, sino por gastar demasiado.

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No es ningún secreto que aquí, en Estados Unidos y en cualquier gobierno, el exceso en el gasto no puede resultar en beneficios porque esa deuda y ese gasto lo pagan los contribuyentes y la mayoría de eso se pierde en los costos administrativos y burocráticos de la prestación de servicios y bienes que los privados podrían hacer mejor y más accesible sin, como afirma Rand Paul, coartar sus libertades.

El gasto de los Estados Unidos que el presupuesto que Trump debió vetar (como prometió), incluso abre las puertas a la descabellada idea de construir un muro. Cosa que aunque suceda, ya hasta Trump tiene la idea de que no será Méxcio quien pague.

Por otra parte, el problema de la inmigración sigue sin solucionarse y de este asunto no hay ni señales en el presupuesto. Esta quizás sea una señal positiva. No tiene que haber gasto para que se calmen las aguas en cuanto a la inmigración, cuando es necesaria principalmente voluntad política de los Republicanos y sabiduría y raciocinio de los Demócratas.

En fin, el gobierno de Trump ha tenido sus altos y bajos (más bajos que altos)y hay que saber aplaudir sus aciertos, como retirar a los Estados Unidos del Tratado de París sobre el Cambio Climático, pero ¿un presidente republicano que no busca minimizar el gasto? ¿No han sido ya suficientes?

Entre los débiles intentos de impeachment de los demócratas, solo queda esperar que Trump retome la guía, y que la voz de Rand Paul siga haciendo eco en las esferas legislativas de los Estados Unidos, en tanto que hasta ahora es casi la única voz de la razón.

República es ajena a la opinión expresada en este artículo