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La salud mental desde el punto de vista objetivista

Warren Orbaugh
15 de marzo, 2019

No existe un acuerdo general entre psicólogos,psiquiatras y filósofos sobre la naturaleza de la salud mental.  Muchos escritoresdeclaran que no existe una definición objetiva ni un estándar que puedaestablecerse –que un concepto de salud mental básico, universalmente aplicablees imposible.  Afirman que, como uncomportamiento que se considera saludable o normal en una cultura puede serconsiderada aberrante o neurótica en otra, todo criterio es una cuestión de“prejuicio cultural.”  Las teorías quesostienen esta posición insisten en que lo más cerca que se puede llegar a unadefinición de salud mental es: conformidad a las normas culturales. Por tantoafirman que una persona está mentalmente saludable en tanto esté “bienadaptada” a su cultura.

Y si uno pregunta:

¿Por qué es laadaptabilidad social la definición y norma de salud mental? Nunca dan unajustificación racional o científica, meramente hacen la aserción. ¿Y qué hay deaquellos que desafían las normas?  ¿Estánmentalmente enfermos?  ¿Son acaso, lasmujeres que protestan contra los gobiernos, como el iraní, que violan suderecho a vestir como quieran, a conducir automóvil o a bailar en público,enfermas mentales? 

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¿Puede la salud mentalconsistir en estar bien adaptado a una cultura irracional? ¿Cómo al Islam, porejemplo?  Una cultura que admite y obligaa desfigurarle la cara con ácido a una mujer desobediente. ¿Puede un alegresirviente del Estado Islámico –que se siente feliz y sereno en su casa en esteambiente social –ser un ejemplo de salud mental?

El relativista culturalextremo, generalmente, prefiere ignorar esta pregunta. Pero si se le presiona,se ve obligado a responder que sí, que tal hombre sí está mentalmentesano; que es sólo desde nuestro prejuicioso punto de vista que sucomportamiento parece aberrante. La arbitrariedad irracional o ilógica deigualar la salud mental con la adaptabilidad social y las conclusiones absurdasa que esa postura conducen, han sido notadas por varios escritores, quienes hanpropuesto una variedad de criterios más sostenibles para juzgar lo que es saludmental.

La persona mentalmentesaludable, se dice, es aquella que posee una capacidad sin impedimentos para“crecer, desarrollarse y auto-realizarse”; para “saber quien es”, es decir,tener un sentido de identidad firme; para entender su propia motivación; paraaceptarse a sí mismo; tener una personalidad integrada; etc.  Tales descripciones pueden muy bien serválidas, pero no son definiciones de “salud mental” y su significado no siemprees claro. Uno puede estar de acuerdo con las características descritas en unsentido general, pero no proveen un “principio fundamental”, una identificaciónde la esencia de “salud mental.”

La clave para resolver elproblema de definir el concepto de salud o enfermedad, según el Objetivismo, enlo que respecta a la mente, consiste en ver el asunto en un contexto biológico–recordando que el hombre es un organismo vivo, y que el concepto de salud yenfermedad están inextricablemente ligados a la alternativa básica de todoorganismo: vivir o morir.   En la esfera de la salud y enfermedad física,se reconoce el hecho de la relación con la vida o muerte del organismo. Uncuerpo sano es aquel cuyos órganos funcionan eficientemente para mantener lavida del organismo; un cuerpo enfermo es aquel cuyos órganos no lo hacen.  La salud o enfermedad de cualquier parte delcuerpo humano se juzga por el estándar de que tan bien o mal desempeña sufunción de mantener al organismo con vida.

La vida es el estándar dejuicio.

Ningún otro estándarracional es posible.  Es sólo laalternativa de vida o muerte lo que hace posible y significativo los conceptosde salud o enfermedad. Sin la vida como estándar, los conceptos de salud oenfermedad son ininteligibles.  Así comose evalúa la salud o enfermedad del cuerpo del hombre por el estándar de si sucuerpo está funcionando o no según lo requiere su vida, así se debe aplicar elmismo estándar para evaluar la salud o enfermedad de su mente.  La salud de la mente debe juzgarse deconformidad con que tan bien desempeña su función biológica.

¿Cuál es la funciónbiológica de la mente?  Es la cognición,evaluación y regulación de la acción.  Lafunción básica de la consciencia del hombre es la cognición, es decir, el darsecuenta de, y conocer, los hechos de la realidad.  Como el humano debe actuar, (la vida esacción autogenerada y auto sustentante), su supervivencia requiere que percibay entienda la realidad, para poder regular su comportamiento en base a esacomprensión.  El vínculo crucial entrecognición y la regulación de la acción es la evaluación.  La evaluación es el proceso de identificar larelación beneficiosa o dañina de algún aspecto de la realidad con uno.  La evaluación genera deseos, emociones yfines.  El juicio de lo que es bueno omalo para sí, determina los fines que se propone un hombre, así como los mediospor los que pretende alcanzarlos.   Si los valores y fines de un hombre están enconflicto con los hechos de la realidad y con sus propias necesidades comoorganismo vivo, entonces se encamina inconscientemente hacia suautodestrucción.  Por tanto, la supervivenciadel humano requiere  que la funciónevaluativa de su consciencia sea regulada por su función cognitiva, es decir,que sus valores y fines o metas sean elegidas en el contexto pleno de suconocimiento racional y entendimiento.  Elhombre no es infalible y la salud mental no requiere nunca cometer errores deconocimiento o juicio.  El concepto desalud mental concierne al método por el cual funciona la mente.  Concierne a los principios por los que unamente opera al tratar con el material de la realidad. Concierne a la“psico-epistemología” del hombre.  Elconcepto “psico-epistemología”, como es usado en el Objetivismo, es original deBárbara Branden, quien lo acuño a mediados de los años de 1950.

Los procesos mentalespueden ser conscientes o subconscientes y voluntarios o automáticos.  En cada acto de pensamiento, hay unainteracción constante entre las operaciones conscientes y voluntarias, y lassubconscientes y automáticas. 

Por ejemplo, el propósitode resolver un problema se elige conscientemente y el conocimiento retenido enel nivel subconsciente se activa instantáneamente y se convierte en parteintegral del pensamiento que resulta.  Enel nivel consciente, la mente establece fines, descompone el problema enpartes, en sub-problemas, monitorea el proceso de pensamiento para que seaconsistente y relevante, etc.  En elnivel subconsciente, la mente, utilizando el conocimiento previamenteadquirido, las memorias, observaciones, asociaciones, etc., provee el materialque conduce a resolver el fin elegido.  Lainteracción entre las operaciones conscientes y voluntarias de la mente y lasoperaciones subconscientes y automáticas, es característica de toda actividadmental orientada a un fin, ya sea el fin adquirir conocimientos, resolver unproblema, evocar una memoria, imaginar un evento, etc. 

La psico-epistemología es el estudio de lanaturaleza, y la relación entre, las operaciones mentales conscientes, auto-reguladasy la fijación de metas, y las operaciones automáticas subconscientes.

La psico-epistemología seocupa con todos los tipos posibles de operaciones mentales (normales o patológicas)de las que es capaz la mente; y con las diferencias individuales entre loshombres en su manera de funcionar cognitivamente.  El hombre es un auto-programador cuyasconclusiones, valores y órdenes permanentes dirigen el mecanismo integrativo automáticode su subconsciente.   Conforme sedesarrolla, una persona adquiere una manera característica de funcionamientocognitivo, un método característico de tratar con problemas, de pensar, deprocesar los datos de la realidad.  Loshábitos mentales que adquiere una persona y las órdenes permanentes queestablece, constituye su psico-epistemología característica, su métodoauto-programado de funcionamiento mental.   Estos hábitos y órdenes permanentes juegan unpapel crucial en la dirección de las operaciones subconscientes automáticas, endeterminar las integraciones que se van a hacer o no, el material que va o no afluir al consciente, las implicaciones que una mente va a pescar o no, lafacilidad, velocidad y productividad de un proceso mental dado.  Por tanto, la psico-epistemologíacaracterística de una persona puede o no ser apropiada, en mayor o menor grado,para la tarea de identificar y comprender la realidad.  Es evidente pues, que existe una relaciónentre la psico-epistemología y el asunto de la salud o enfermedad mental. 

El proceso de laoperación psico-epistemológico puede dirigirse al fin de darse cuenta de, ycomprender, la realidad, dirigirse a la cognición, es decir, estar orientado ala realidad. O puede ser regido por fines que implican evadir la realidad, esdecir, fines que implican la perturbación o desestabilización del aparatocognitivo.  Esta es la alternativaradical sobre el asunto de la salud mental.   Si no fuera posible alternativa alguna en elmodo de operar de la mente, no surgiría la cuestión de la salud o enfermedadmental.

Lasalud mental es la capacidad desbloqueada para el funcionamiento cognitivovinculado a la realidad y el ejercicio de esta capacidad.  [Nathaniel  Branden]

Laenfermedad mental es el deterioro o deficiencia sostenida de esta capacidadpara el funcionamiento cognitivo vinculado a la realidad.  [Nathaniel  Branden]

Biológicamente, la vidaes un estado y proceso de integración: la integración física del organismo y laintegración de sus acciones en la dirección de fines que sirvan a su vida, sonla condición previa y esencial del bienestar biológico –del éxito del organismoen la preservación de su vida.  Todafuerza que acciona contra la integración, actúa contra la vida. Ladesintegración es el movimiento hacia la muerte.  La integración es básica en el procesocognitivo y para la salud mental.  Ladesintegración y el conflicto es la característica distintiva de la enfermedadmental.   Las prácticas de evasión de larealidad, como represión, racionalización, auto-engaño y sus derivados, sondesintegradoras por su propia naturaleza e intención.  El efecto de las prácticas de evasión de larealidad es el sabotaje de la cognición. Este es el primer instigador oprovocador de los desórdenes mentales.

Una conscienciaintegrada, sin obstrucciones, en un contacto cognitivo inquebrantable con larealidad, es saludable.  Unaconsciencia bloqueada, desintegrada, incapacitada por el miedo, o inmovilizadapor la depresión, corrompida en su funcionamiento por mecanismos de evasión dela realidad, una consciencia disociada de la realidad, está enferma.  La enfermedad mental es fundamentalmente,psico-epistemológica.  Un desorden mentales un desorden de la función de pensar.  Manifestacionesneuróticas y psicóticas, tales como respuestas emocionales inapropiadas oconductas aberrantes, son síntomas y consecuencias del mal funcionamiento de lamente.  Pero la raíz del problema essiempre la alienación mental de la realidad (en alguna forma, en mayor o menorgrado).

Un ambiente irracionalpuede, y a menudo lo hace, contribuir, devastadoramente, al desarrollo de desórdenespsicológicos.  En lugar de fomentar eldesarrollo cognitivo del niño, muchos adultos se afanan en suprimirlo yreprimirlo.  Pero sólo tienen éxito conla colaboración de la víctima. 

Hay niños que resistenlas presiones irracionales, preservando su voluntad de entender y de alcanzarclaridad cognitiva.  No destruyen susalud mental en aras de ajustarse a un medio ambiente insano.

Una doctrina que perturbala independencia intelectual, perturba la salud mental.

Lasalud mental es la eficacia cognitiva desbloqueada. Ésta requiere e implica laindependencia intelectual.

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