18° GUATEMALA
14/08/2022
Política
Política
Economía
Economía
Finanzas
Finanzas
Emprendimiento
Emprendimiento
Opinión
Opinión
Vive
Vive
Guatemala
Guatemala
Migrantes Chapines
Migrantes Chapines
Inmobiliaria
Inmobiliaria

FG (Fiesta Grande)

El sistema de elección está mal diseñado, como lo están muchas de las leyes y reglamentos a todo nivel. Y mientras más enredado esté todo, habrá más posibilidad de manipularlo al sabor y antojo de quienes tengan alguna cuota de poder, por mínima que sea.

Carolina Castellanos |
21 de abril, 2022

En estos días el tema “caliente” ha sido la elección de quien ocupará el cargo de Fiscal General para los próximos cuatro años. Para la mayoría de la población, esto no tiene mayor relevancia. Son varias las razones. Una de ellas es que una gran parte vive en el área rural y escasamente se entera de lo que sucede a nivel de gobierno. Otra es el hartazgo que hay por tanta corrupción y robo a lo largo y ancho del aparato estatal, incluyendo municipalidades, las “descentralizadas” y cuanta oficina sea financiada con nuestros impuestos. La actitud generalizada es de desinterés.

En reiteradas ocasiones he escrito sobre el sistema de justicia. A mi criterio, éste constituye la columna vertebral de un país. Sin justicia no hay paz y sin ésta, es casi imposible tener crecimiento y desarrollo.

El Ministerio Público (MP) “tiene como funciones principales la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos y los intereses públicos, la representación de la sociedad en juicio, para los efectos de defender a la familia, a los menores e incapaces y el interés social, así como para velar por la moral pública, la persecución del delito y la reparación civil. También velará por la prevención del delito dentro de las limitaciones que resultan de la presente ley…”. (Ley Orgánica Del Ministerio Público, Decreto Legislativo Nº 052).

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

O sea, es la piedra angular del sistema de justicia y sin ésta, estamos amolados. Por lo tanto, el cargo de Fiscal General tiene una importancia extrema. En mi opinión, es casi tan importante como el de Presidente de la República. Quien dirija el MP tiene que ser una persona íntegra, honorable, con muchísimo conocimiento de la ley y con un compromiso “hasta los huesos” por la defensa de lo que se conoce como “el imperio de la ley”.

Todo lo anterior nos conduce a darnos cuenta de la importancia de ese cargo y del deseo insaciable de los grupos desestabilizadores y ansiosos de poder, cueste lo que cueste, incluyendo la violación de todos los principios y carentes de toda integridad, conocidos como “chairos”, socialistas gucci, zurdos, entre otros.

De esa cuenta, la FG es una Fiesta Grande. Controlarla significa tener muchísimo poder e influencia en lo que suceda en nuestra abusada y hasta ultrajada patria. Tal parece que se vale de todo en este proceso de elección. La comisión de postulación (en minúsculas, a propósito) está conformada por los decanos de las facultades de derecho de las universidades acreditadas en el país. En los últimos años hemos visto surgir universidades de caricatura con facultad de derecho (también en minúsculas, a propósito). Esto, con el objetivo de tener un poco de poder en esa elección y así incidir en las diferentes decisiones y acciones de quien es electo. Después de todo, creen que les deberán el favor y se lo cobrarán, con creces.

No siendo suficiente todo lo anterior, circula en redes el rumor de la intervención de “la Embajada” en esta elección. Esto tendrá que ser comprobado, más allá de toda duda, para poder afirmarlo con propiedad. Por de pronto, es solamete un rumor. Sin embargo, hace mucho daño al país pues genera muchos ataques y acusaciones a diestra y siniestra. Esepramos que se demuestre, con pruebas contundentes, la verdad o la falsedad de tales rumores, por el bien de la paz y el desarrollo.

El sistema de elección está mal diseñado, como lo están muchas de las leyes y reglamentos a todo nivel. Y mientras más enredado esté todo, habrá más posibilidad de manipularlo al sabor y antojo de quienes tengan alguna cuota de poder, por mínima que sea. Lamentablemente, los intereses personales o de la institución u organización que representan, prevalecen sobre el interés nacional.

Me parece que tenemos que involucrarnos mucho más.  Las redes sociales son un excelente vehículo para hacerlo, siempre que lo que se escriba allí sea lo más apegado a la verdad, evitando rumores que solo consiguen generar más odio, rencor, ataques e inestabilidad.

Al final del día, todos queremos vivir en paz. El Fiscal General, sea quien sea, tiene una función primordial en esto.

SÍGUENOS EN
SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER