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Tribunal de EEUU absuelve a Toyota en polémico caso de accidente

Redacción República
11 de octubre, 2013

Un tribunal estadounidense absolvió el jueves a Toyota de toda responsabilidad en un accidente mortal provocado por una aceleración involuntaria, en un caso que sembró dudas sobre la fiabilidad de los vehículos del grupo japonés.

El veredicto pronunciado el jueves por un tribunal de Los Ángeles cerró el primero de una serie de procesos que afronta el fabricante japonés en Estados Unidos. Varias personas presentaron demandas en este país, afirmando que los coches de Toyota aceleraron súbitamente a causa de un defecto técnico, provocando decenas de accidentes y unas 50 muertes.

A fines de 2009, a raíz de unos accidentes muy mediatizados en Estados Unidos, el primer fabricante mundial fue señalado por posibles fallas en el diseño de sus coches y, en particular, en los sistemas electrónicos.

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En plena psicosis colectiva, el fabricante japonés tuvo que llamar a revisión un total de 8,7 millones de vehículos entre septiembre de 2009 y febrero de 2010. Su presidente, Akio Toyoda, tuvo incluso que comparecer ante el Congreso norteamericano.

Este jueves, el tribunal angelino consideró que el grupo japonés no era responsable de la muerte de Noriko Uno, de 66 años, el 28 de agosto de 2009 en California. Aquel día, su Toyota Camry chocó contra otro vehículo y luego aceleró a 145 km/h, estampándose contra un árbol.

La familia de la difunta argumentó que el coche debería haber contado con un sistema de freno de socorro, que habría evitado el accidente. Pero el jurado estimó que se debió a un error humano. Los abogados del fabricante, cuyos argumentos fueron aceptados por el tribunal, sostienen que Noriko Uno pisó el acelerador en lugar del pedal de freno.

‘Fue un simple error de conducción. No pisó el pedal adecuado’, destacó el abogado de Toyota Vincent Galvin.

El accidente originó lo que los círculos político-mediáticos nipones denunciaron como una campaña hostil contra Toyota, que acababa entonces de acceder al rango de número uno mundial y de número dos en Estados Unidos, por detrás de General Motors y por delante de Ford. La campaña le hizo perder al grupo una parte importante de mercado.


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