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Isabel y Claudina: Dos historias de dolor detrás de una alerta

Luis Gonzalez
06 de agosto, 2018

Este lunes se dio un nuevo impulso a la Alerta Isabel-Claudina, que consiste en agilizar la búsqueda de mujeres desaparecidas.

Por Lourdes Martínez

María Isabel Véliz y Claudina Velásquez fueron víctimas de asesinato y violencia sexual, sus muertes dieron origen un nuevo sistema que consiste en la búsqueda inmediata de mujeres reportadas como desaparecidas, el cual se conoce como Alerta Isabel-Claudina.

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La violencia con que murieron estas dos mujeres y la indiferencia de las autoridades, fue motivo para tomar sus nombres como símbolo del esfuerzo por evitar que se repitan estas historias.

Te presentamos detalles de los casos de las víctimas.

María Isabel Véliz Franco

María Isabel Franco Véliz, nació en la Cuidad de Guatemala, el 13 de enero de 1986

“Al momento de su muerte tenía 15 años y acababa de finalizar el tercer año básico. María Isabel vivía con su madre, Rosa Franco Sandoval; sus hermanos Leonel Enrique Véliz Franco y José Roberto Franco, además de sus abuelos maternos, Cruz Elvira Sandoval y Roberto Franco Pérez”, así detallan los hechos un informe de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“En diciembre de 2001, su madre le dio permiso para trabajar durante las vacaciones escolares como dependiente en el Almacén Taxi, ubicado en la zona 1 de la capital guatemalteca”, sigue el relato.

“El domingo 16 de diciembre la señora Rosa Franco llevó comida a la hija a su lugar de trabajo en horas de la tarde, en donde María Isabel informó que un amigo la llegaría a traer a su trabajo y la llevaría a su casa. Esta fue la ultima vez que la vio con vida”, comentó Rosa Franco, según la Corte.

“Ese día María Isabel no llegó a su casa, por lo que el 17 de diciembre, la señora Franco fue a buscarla al almacén donde laboraba para tratar de esclarecer qué le podría haber ocurrido y consultó con sus amigos y conocidos en diferentes lugares”, se añade.

“Sin embargo, al no obtener información acerca de su paradero, acudió a las autoridades a tratar de interponer la denuncia, quienes le indicaron que debía esperar de 24 a 72 horas para recibirle la denuncia, y fue ante la insistencia de la señora Franco, que le es recibida la denuncia en horas de la tarde, según consta en los registros, la cual es recibida por el Servicio de Investigación Criminal de la Policía Nacional Civil de Guatemala (PNC)”, detalla el informe de la Corte.


“Luego de la recepción de la denuncia, las autoridades no realizaron ninguna diligencia de investigación para tratar de ubicar a María Isabel. Al día siguiente, el martes 18 de diciembre, es recibida una llamada, según los registros oficiales a las 14:40 horas, en la Central de Transmisiones de la Sección Contra Homicidios del Servicio de lnvestigación Criminal, de la Policía Nacional Civil, en la que se reporta el hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer, y mediante informe de inspección ocular indica que el procedimiento finalizó a las 16:15 según oficio de agentes de la PNC. El cuerpo identificado como XX fue trasladado a la morgue del Organismo Judicial”, señala la institución.

“En horas de la noche, la señora Rosa Franco, ante la información transmitida por un noticiero nocturno sobre el hallazgo del cadáver de una mujer joven, en  Mixco,  acude a la morgue a indagar sobre la noticia y se percata que dicho cadáver corresponde a quien en vida fuera María Isabel, lo cual permitió, identificar a la víctima. Como consecuencia de ello, de no ser por la señora Franco es probable que hubiese pasado más tiempo para identificar a María Isabel o inclusive que se hubiese sepultado su cuerpo como “XX”, lo que evidencia la indiferencia con que las autoridades recibieron la denuncia”, prosigue la historia.


Indiferencia y malos procesos

“En horas de la noche, aproximadamente, a las 22:30 horas, a través del sistema 110 de Información Confidencial de la Policía Nacional Civil, se recibe una llamada de un hombre que no se identificó, en la cual un informante indica tener información sobre el hecho, del cuerpo encontrado en la zona de Mixco (quien se enteró del hallazgo por medio de una noticia que vio por televisión). Esta persona proporcionó la descripción de un vehículo, el cual se introdujo en una casa de habitación ubicada en la Colonia Nueva Monserrat del municipio de Mixco, de Guatemala”, agrega el informe.

“Al respecto es preciso señalar que ha quedado acreditado que si bien agentes de policía se trasladaron al día siguiente del hallazgo del cuerpo al inmueble donde el informante anónimo había señalado que había ingresado el automóvil referido, en el que presuntamente habrían transportado el cuerpo de María Isabel, dicha diligencia no tuvo ningún resultado debido a la forma cómo se llevó a cabo, es decir, llegaron al lugar pero no ingresaron en la vivienda. Fue hasta junio de 2003 que se practicó el allanamiento e inspección del lugar referido”, refiere la Corte.

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Claudina Isabel Velásquez Paiz

Claudina Velásquez tenía 19 años y estudiaba en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

“Claudina Isabel Velásquez Paiz, de 19 años de edad, cursaba el cuarto semestre de derecho en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala cuando fue asesinada”, indica un informe de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“El 12 de agosto de 2005, aproximadamente a las 8.30 am, salió de su casa con su hermano rumbo a la Universidad donde estudiaba. A las 7.30 p.m. de ese mismo día, el señor Jorge Velásquez Durán, padre de Claudina, se comunicó con ella por medio de teléfono celular”, añade la Corte.

“Después de varias comunicaciones telefónicas posteriores, cerca de las 10 pm del mismo día, la víctima se habría comunicado con sus padres para informarles que estaba en una fiesta en la colonia Panorama con una amiga. A partir de ese momento, se contactó varias veces con sus padres y hermano para decirles que estaba en una fiesta y que iba a llegar a casa a las 12:00 de la noche. Sin embargo, no llegó”, enfatiza la entidad.

“Según la versión de su amigo Pedro Julio Samayoa Moreno, quien acompañó a la víctima esa noche, alrededor de las 12:30 am del 13 de agosto de 2005, Claudina Isabel abandonó la fiesta en la que se encontraban y se habría marchado sola hacia su casa”.

“Aproximadamente a las 2:00 am del 13 de agosto de 2005, la madre de Pedro Julio Samayoa se presentó en la casa de los padres de Claudina para indagar acerca del paradero de su hijo, ya que un amigo de éste le había dicho que andaba con Claudina. Asimismo, para informarles que alrededor de la 1.30 am se comunicó al celular de Claudina y al momento de estar hablando con ella escuchó unos gritos que decían ´No, no, no!´ y que por tal motivo le dijo a su hijo Eduardo ´a esta niña le van a hacer algo, la pueden matar´. Por ello acudió a la casa de los padres de Claudina”, prosigue el relato.


La Policía no actuó rápido

“A partir de ese momento los padres de Claudina Isabel iniciaron su búsqueda, junto con la madre de Pedro Julio Samayoa y las personas que la acompañaban. Indican que visitaron el lugar de la fiesta. Aproximadamente a las 2:55 am, encontrándose en la garita de seguridad de la Colonia Panorama, la madre de Pedro Julio Samayoa les comentó que en ese momento había recibido la llamada de su hijo Pedro Julio y que éste llorando le había dicho que ya estaba en su casa. Así que ella se retiró con el ofrecimiento de buscar a Claudina Isabel en los barrancos existentes camino a su casa”. dice la Corte.

“Mientras estaban en la garita de seguridad, la mamá de Claudina se habría comunicado vía celular con la Policía Nacional Civil y esperaron la llegada de una radio patrulla, que habría llegado aproximadamente a las 3:00 am. En ese momento les informaron del caso a los agentes en su intento de interponer la denuncia de desaparición de su hija, pero los agentes les dijeron que tenían que esperar al menos 24 horas para reportar una desaparición”, añade la institución.

“Los señores Velásquez Paiz continuaron buscando a su hija. Alrededor de las 5:00 am los padres de la víctima se habrían trasladado a la Sub-estación 1651 de la Policía Nacional Civil, ubicada en Ciudad San Cristóbal, con el propósito de interponer la denuncia de desaparición. Fue hasta las 8:30 am que la familia pudo interponer la denuncia de desaparición ante la Policía, sin embargo, ésta no habría iniciado labor de búsqueda”, se indica en el reporte.

“Aproximadamente a las 10:30 am del 13 de agosto de 2005, el señor Velásquez recibió una llamada de un amigo de la familia diciéndole que en la morgue del Servicio Médico Forense del Organismo Judicial, había un cuerpo “no identificado” con las características de su hija”. indica la Corte.

“Claudina Isabel Velásquez fue identificada por sus padres en la morgue alrededor de las 11:00 am. El cadáver de la víctima, levantado como XX, fue localizado el 13 de agosto de 2005 a las 5:30 am en la 10 avenida 8-87 “A”, Colonia Roosevelt, de la zona 11 de la ciudad de Guatemala, por agentes de la Policía Nacional Civil que acudieron en respuesta a una llamada telefónica anónima”.


Las fallas que buscan evitar

La negligencia de las autoridades, la falla en los procesos de diligencias forenses y en el análisis de la escena del crimen, dieron como resultado que a más de 15 años, los hechos no se hallan esclarecido.

Por ello este lunes el Ministerio Publico (MP) y otras entidades como la Procuraduría General de la Nación, Ministerio de Gobernación Migración y la Secretaría Contra la Violencia Sexual y Explotación y Trata de Personas (SVET), entre otras, dieron un nuevo impulso a la Alerta Isabel-Claudina para que la búsqueda de mujeres desaparecidas se realice de manera inmediata y se eviten tragedias como las de María Isabel Véliz y Claudina Velásquez.

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