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Así se venera a la Virgen de Guadalupe en Guatemala

Glenda Sanchez
09 de diciembre, 2019

Con alboradas, rezos y cohetillos, cientos de católicos guatemaltecos veneran cada 12 de diciembre a la Virgen de Guadalupe.

Además, algunas personas acostumbran vestir con trajes regionales a los niños durante siete años. La costumbre del vestuario es como un ofrecimiento a la virgen.

Los niños son llevados a las iglesias para presentarlos a la Guadalupa, cada 12 de diciembre. Luego algunos fieles colocan veladores para agradecer.

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Inician el 1 de diciembre

A los alrededores de las iglesias se encuentran ventas de dulces típicos, manías, vestuarios, veladores y accesorios religiosos.

La celebración también incluye la salida del anda con la imagen de la Virgen de Guadalupe de diferentes iglesias o santuarios.

Durante el recorrido los fieles queman cohetillos y tiran flores a la Virgen Morena, mientras los fieles entre murmullos hacen sus oraciones.

Las actividades en algunas de las iglesias inician desde el 1 de diciembre con convites tradicionales y la novena en honor a la Virgen.

Origen de la Virgen de Guadalupe

Se cree que la Virgen de Guadalupe se apareció en cuatro ocasiones al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin, en el cerro del Tepeyac.

En una quinta ocasión se le apareció a Juan Bernardino, el tío de Juan Diego.

El relato guadalupano conocido como Nican mopohua narra que tras la primera aparición, la Virgen de Guadalupe ordenó a Juan Diego que se presentara ante el primer obispo de México, Juan de Zumárraga.

Juan Diego en la última aparición de la Virgen, y por orden de ésta, llevó en su ayate unas flores que cortó en el Tepeyac.

Juan Diego desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos.

Según el Nican Mopohua, las mariofanías de la Virgen de Guadalupe tuvieron lugar en 1531, ocurriendo la última el 12 de diciembre de ese mismo año.

La fuente más importante que las relata fue el mismo Juan Diego que habría contado todo lo que había acontecido.

Posteriormente esta tradición oral fue recogida en un escrito con sonido náhuatl, pero con caracteres latinos (técnica que ningún español sabía hacer y que solo muy rara vez usaban los indígenas).

Este escrito es llamado el Nican mopohua, y es atribuido al indígena Antonio Valeriano (1522-1605).

Según investigadores, el culto guadalupano es una de las creencias más históricamente arraigadas en el actual México y parte de su identidad.

Ha estado presente en el desarrollo como país desde el siglo XVI​, incluso en sus procesos sociales más importantes como la Independencia de México, la de Reforma, la Revolución mexicana​ y en la sociedad mexicana actual.

Cuenta con millones de fieles, algunos de ellos profesantes como guadalupanos sin ser necesariamente parte del catolicismo.

¿Por qué se llama así?

El origen del nombre “Guadalupe” es motivo de controversias.​

En el catolicismo, se estima que “Guadalupe” podría provenir del término náhuatl “coatlaxopeuh”, que se pronuncia “quatlasupe”, con lo que su valor fónico resulta parecido al de la palabra en español “Guadalupe”.

“Coa” significa “serpiente”, “tla” equivale al artículo “la”, mientras que “xopeuh” significa “aplastar”, con lo que quedaría constituida la expresión “la que aplasta la (cabeza de la) serpiente”.

Existen otras etimologías posibles. El término “Guadalupe” también podría provenir del árabe, “wadi al-iub”, que significa “río de cantos negros” o, según una deformación señalada por Ana Castillo, “río de amor” o “río de luz”.

Otras etimologías populares incluyen la señalada por David Brading: “wadi-lupi” que significa “río de lobos”,​ en referencia a los animales que podrían abrevar en las cercanías del santuario,​ o a la capacidad de la advocación para vencer la idolatría. Publicado en Perú.com

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