Política
Política
Economía
Economía
Finanzas
Finanzas
Emprendimiento
Emprendimiento
Premium
Premium
Vive
Vive
Internacional
Internacional
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria

Controversia por sentencia contra Pedro Muadi

Glenda Sanchez
04 de marzo, 2020

Luego de la sentencia emitida por el Tribunal Octavo Penal contra el expresidente del Congreso, Pedro Muadi, se cuestiona si fue una condena apegada a derecho o fue “desproporcionada y absurda”.

Este lunes 2 de marzo los miembros del Tribunal Octavo de Sentencia condearon a 30 años a Muadi por tres delitos: lavado de dinero, asociación ilícita y peculado por sustracción.

Las penas de los delitos dictadas por el Tribunal Octavo, no son las máximas que establece la normativa, sin embargo, para algunos profesionales del derecho y los familares de Muadi, es un condena “desproporcionada”.

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

Además la familia y los abogados destacan que “el Tribunal hizo una equivocada valoración de las pruebas presentadas por la fiscalía, porque no demostraban el objeto para el cual fueron propuestas, y desechó las pruebas de descargo de la defensa”.

Los parientes de Pedro Muadi consideran que es una condena “irracional y absurda, una sentencia donde se cometieron una serie de irregularidades.

Penas exageradas

Algunos abogados coincidieron con los familiares, incluso refieren que no existe antecedente de sentencias contra exfuncionarios con penas “tan exageradas”.

“Me parece exagerada la condena por 30 años al expresidente del Congreso Pedro Muadi, sobre todo por los antecedentes de condenas que han sido establecidas por los Tribunales en casos similares”, escribió en sus redes sociales el abogado Alejandro Balsells.

Agregó que a su criterio, existe la posibilidad que en segunda instancia exista una disminución de la pena.

Condenas contra exfuncionarios

La condena contra Muadi no tiene precedente. Es la sentencia con penas más altas contra exfuncionarios.

A continuación puede revisar las condenas contra la exgobernante Roxana Baldetti, el exministro Mauricio López Bonilla, la extitular del Registro de la Propiedad Anabella de León, el también expresidente del Congreso, Gudy Rivera y el expresidente del Banco de Guatemala, Édgar Barquín.

Condena causa sorpresa

Al igual que Balsell, el abogado penalista Fernando Guerra expresa que es una sentencia que sorprendió a “muchos por la cantidad de años”. Además consideró que es “desproporcionada para la naturaleza de los delitos que se conocieron”.

“Si bien es cierto son una serie de delitos, la cantidad de años que se le impusieron se salen de un parámetro de lo que uno pudiera establecerse como proporcional”, aseveró Guerra.

El penalista también dijo que los delitos por los cuales se realizó el juicio tienen un agravante, pero dijo que “independientemente de los agravantes” siempre existen rangos en los cuales los jueces pueden establecer las penas.

“Hay formas y maneras de hacerlo dependiendo de los hechos, ellos -jueces del Tribunal Octavo- decidieron irse por una manera punitiva demasiado severa”, añadió Guerra.

Además, añade que se puede comparar con cualquier otro tipo de condena, incluso casos donde se ha quitado la vida, y se observa que las condenas son más garantistas.

“Aquí la pena -caso Muadi- tiene más un objetivo de satisfacer algún tipo de sentimiento social o crear algún tipo de intimidación generalizada y abandona todo el objeto que debe tener la misma, que es sancionar a la persona proporcionalmente”, subraya Guerra.

Apegada a derecho

Sin embargo, para el abogado Erick Huitz, la sentencia contra Muadi es apegada a derecho. Según él, la ley establece que un Tribunal de Sentencia puede usar los máximos y mínimos, por ello está apegada a derecho.

Aunque aclara que la condena no está firme y que Muadi por medio de sus abogados puede usar los recursos y medios de impugnación para revertir la sentencia.

“Eso lo pueden hacer si consideran que se violaron sus derechos o si se aplicó la ley de una manera desproporcionada”, añade Huitz.

“Considero que es una sentencia apegada a derecho, claro con algunas deficiencias, pero hay que tener claridad que fue un delito continuado y que él era el presidente del Congreso”, añade el abogado.

Asimismo, expresa que para él era complejo comparar las sentencias con casos por homicidios, narcotráfico e incluso sentencias emitidas por lavado, porque cada caso es diferente.

“Todos los casos son totalmente diferentes porque depende de las circunstancia procesales”, indica el Huitz.

Mientras que para Julio Leal Taracena, también abogado penalista, el tribunal utilizó una tabla de gradación que era la pertinente en este caso, porque él no es ningún delincuente, de lo contrario hubieran sido penas máximas.

“Todas las penas fueron aplicadas y atinentes al tipo de delito que se estaba cometiendo”, aseveró el penalista.

“Debemos tomar en cuenta que cada delito y caso es diferente, por ejemplo el delito de plagio y secuestro contempla penas de hasta 25, no se puede comparar un delito tan grave con un delito de peculado por sustracción“, concluye Taracena.

SÍGUENOS EN
TE PUEDE INTERESAR