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Previsibles resultados de “ley seca” hondureña para seguridad

Redacción
07 de marzo, 2014

Todas las decisiones gubernamentales adoptadas en Honduras, en relación a la seguridad, deben ser objeto de muy particular atención por parte del resto de la región. Considerando que es uno de los países más violentos del mundo, cualquier medida que lograra incidir a la baja en sus altos índices de violencia sería particularmente trascendente y un referente, salvando las diferencias por países y sus problemas de seguridad, para América Latina. Sin embargo, y por el momento, no hay ninguna medida gubernamental en Honduras que haya logrado incidir de manera decisiva en los índices de violencia y tampoco parece que vaya a dar demasiados resultados el nuevo paquete de medidas adoptadas, por el nuevo equipo gubernamental. Entre ellas cabría destacar la limitación del consumo de alcohol en determinados días a la semana. 

La reciente decisión del gobierno hondureño de prohibir la venta de bebidas alcohólicas, del domingo por la tarde a la mañana del lunes, se ha adoptado con el objeto de prevenir la violencia reinante en el país, en sus muy distintas facetas. Según fuentes oficiales la medida adoptada se justificaría ‘con el ánimo de contribuir a bajar los índices de homicidios, accidentes viales, violencia doméstica y todos aquellos actos que están relacionados directamente con el consumo de alcohol’. El horario y los días adoptados se deben, según el ministro de la Presidencia, Reinaldo Sánchez, a que, de acuerdo a las investigaciones, entre el domingo y el lunes se produce una gran cantidad de hechos violentos a causa de esas bebidas. Las expectativas sobre los resultados de esta medida son realmente altas, pues no solamente con ella se pretende incidir sobre los problemas de la realidad del país, sino también mejorar su imagen internacional, ya que como afirmó el mismo ministro, al mismo tiempo se pretende contribuir “a que Honduras se le quite la imagen de ser uno de los países más violentos del mundo’. 
Ciertamente no es una medida especialmente original. La prohibición de consumo de alcohol existe en varios países latinoamericanos por diferentes motivos y de forma excepcional, por elecciones o festividades concretas, o periódica, determinados días de la semana. Así de alguna forma u otra en Argentina, Chile, Colombia, Panamá, Costa Rica, Venezuela, República Dominicana o Ecuador son países que han impuesto restricciones al uso del alcohol.
Sin embargo, lo más importante que cabe destacar son las limitaciones que puede tener este tipo de medida. La reacción inmediata, y ya comprobada allí donde se impone una “Ley seca”, es que se ponen en marcha todos los mecanismos posibles para burlarla. Lo más común es que se adquieran mas cantidades durante los días y horas que es posible su consumo o bien que se favorezcan nuevos negocios ilegales por la demanda de bebidas alcohólicas en los días de prohibición. En cualquier caso, la medida no va a disuadir a aquellas personas con hábito de consumir alcohol y que por su comportamiento pueden acabar implicadas en episodios violentos. A lo sumo podrán cambiar de sitio para hacerlo, pero sin duda persistirán en ello, porque su problema también lo hará. 
Los escasos resultados que proporcionan este tipo de medidas prohibicionistas, como ha sido probado de manera reiterada en diferentes épocas y países, hace dudar de la auténtica intención del gobierno. ¿Por qué esta medida, entonces? Todo pareciera más a exigencias electoralistas, que al compromiso de diseñar políticas orientadas a resolver realmente los problemas existentes. La medida es efectista y pretende trasmitir a la ciudadanía que el gobierno está trabajando por su seguridad. Sin embargo eso, sólo es posible si se realizan reformas que refuercen instituciones estatales, como las fuerzas de seguridad, el sistema judicial y el penitenciario. Sin una política integral de reforma estructural poco o nada se avanzará.
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