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La necesaria elección de vicepresidente

Redacción
14 de septiembre, 2015

Luego de las elecciones se esperaba que el Congreso eligiera nuevo vicepresidente. Una semana antes del proceso electoral, había cierta expectativa de una segunda vuelta entre Manuel Baldizón y Jimmy Morales o Manuel Baldizón y Sandra Torres. Todo parecía definido. Manuel Baldizón incluso aseguró que la próxima vicepresidenta sería Raquel Zelaya y eso motivó a muchos a especular sobre si la bancada LIDER daría sus votos a la ex ministra de Finanzas.

Sin embargo, los resultados del domingo cambiaron el escenario y pudieron haber modificado los incentivos de los diputados en la elección de vicepresidente. Por esa razón, el jueves ante la falta de quórum, se decidió que se conocería el tema hasta el miércoles 16 de enero. Hasta este momento la elección de vicepresidente es incierta, pues pareciera no existir acuerdos en el Congreso.

¿A qué se deben estos cambios?

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Un primer factor definitivamente es la derrota del Partido LIDER en las elecciones. La semana pasada, la atención de Baldizón se encontraba centrada en los resultados finales del TSE. A pesar de que las tendencias ya eran claras, Baldizón se aferraba a la posibilidad de acceder a una segunda vuelta. Estar fuera del balotaje le podría haber restado poder dentro de su misma bancada, y por ende, eso pudo haber cambiado la decisión de los diputados de procurar la elección de nuevo vicepresidente. Dada la incertidumbre, era mejor tener los resultados finales antes de continuar con el procedimiento.

Un segundo factor es la negociación que buscan los diputados con el presidente y los diferentes candidatos. Según lo afirmaron algunos congresistas, se han resentido de la falta de acercamiento de parte del Presidente Maldonado hacia el legislativo. Ellos esperarían que sea el presidente, o incluso los candidatos a vicepresidente, los que se acerquen a negociar con ellos para obtener sus votos. No obstante, el desgaste del Congreso ante la opinión pública es un desincentivo para que este proceso se lleve a cabo. Sobre todo si se toma en cuenta que las negociaciones buscadas por los diputados no necesariamente son acuerdos basados en ideas políticas, sino en un intercambio de favores de tipo económico, con miras a la aprobación de presupuestos para el próximo año.

Un tercer factor es la necesidad de sobrevivencia política de muchos diputados, sobre todo del partido oficial. Al estar fuera tanto de la contienda presidencial, así como en un menor número en el Congreso, los diputados del Partido Patriota se aferrarán a los pocos recursos a su alcance para mantener su sobrevivencia. Según lo mencionó Roberto Alejos en una entrevista televisiva, los diputados del PP temen que el nombramiento de vicepresidente pueda representar un cambio en las gobernaciones departamentales. Los gobernadores juegan un papel importante de cara a segunda vuelta, pues pueden contribuir a cualquiera de los dos partidos con movilización de votantes, a cambio de favores. Tener control de esos gobernadores asegura a los diputados del partido oficial tener cierto margen de maniobra y poder colarse en las filas de los partidos que estarían en el poder.

Ahora bien, es importante mencionar las graves consecuencias que no elegir vicepresidente puede tener para el país. Una de ellas es que detiene el proceso de renovación del ejecutivo necesario para estos últimos cuatro meses. En este momento, el gabinete, a excepción de algunos puestos cercanos al presidente, siguen siendo ministros y secretarios nombrados por el ex presidente Pérez Molina. Esto genera cierta desconfianza en cuanto a que no habrá oportunidad, ni tiempo, para hacer una limpieza y ordenamiento mínimo de esas instituciones.

Una segunda consecuencia es que el vicepresidente, al ser un enlace importante entre el Presidente y los Ministros, puede contribuir enormemente al proceso de transición hacia el nuevo gobierno. Es necesario para el país que dicho proceso sea iniciado inmediatamente, una vez sea conocido el ganador de la segunda vuelta. Cada día que pasa sin que el país tenga vicepresidente, es tiempo valioso que podría ayudar en mucho al próximo gobierno.

Por estas razones, es necesario que como sociedad exhortemos a los diputados para que dejen de un lado sus intereses personales (cosa muy difícil pero necesaria) y lleven a cabo la elección de nuevo vicepresidente tal y como lo establece la Constitución.

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